El curioso incidente del perro a medianoche
Desde hace 15 días se representa en el Teatro de los Insurgentes El curioso incidente del perro a medianoche, adaptación de Simon Stephens de la novela homónima de Matt Haddon. Tanto la obra como el libro han sido todo un fenómeno de ventas en Londres, y la versión ...
Desde hace 15 días se representa en el Teatro de los Insurgentes El curioso incidente del perro a medianoche, adaptación de Simon Stephens de la novela homónima de Matt Haddon.
Tanto la obra como el libro han sido todo un fenómeno de ventas en Londres, y la versión para la escena mexicana llega antes de que se estrene en Broadway. La adaptación para el público nacional corre a cargo de María Renée Prudencio y la dirección es de Francisco Franco.
Primero le hablo del libro, que es de muy fácil lectura. Haddon construye el relato desde el punto de vista de su protagonista: Christopher Bloom, un niño de 15 años que padece Síndrome de Asperger y vive con sus padres en un suburbio de Londres. Los acontecimientos, el lenguaje, incluso los diagramas que ilustran las páginas, son provistos por el propio Christopher que va así construyendo su propia historia.
Un día el niño sale a la calle y se encuentra con que el perro de su vecina, Wellington, yace muerto en el pasto con un trinche de jardín clavado en el cuerpo. En ese momento decide iniciar una “investigación criminal” para encontrar al responsable de la muerte del perro. Ahí arranca una gran aventura que llevará a Christopher a descubrir mucho más que la sola identidad del asesino.
La puesta en escena en el Teatro de los Insurgentes es una producción de Tina Galindo, Claudio Carrera y OCESA, que como siempre van superando sus propios estándares de calidad a los que nos tienen acostumbrados; es una verdadera delicia que funciona como un cronómetro. El escenario se forma solamente de una pared y el piso, pero en una puesta en escena muy ágil y colorida todos los espacios que va recorriendo Christopher son proyecciones tomadas de los diagramas y planos que ilustran el libro, reforzando la sensación de que lo que vemos está realmente en el interior de la compleja mente de una persona con Síndrome de Asperger. Otro apoyo de la escenografía son pequeñas plataformas que suben y bajan para hacer las veces de mesas, autos, trenes, bancas, camas, escritorios y mobiliario urbano.
El trastorno tiene muchas semejanzas con el autismo, es más común en niños que en niñas y suele estar asociado con una mente matemática muy evolucionada. Es el caso de Christopher, quien tiene un sorprendente sentido común, complicada verborrea, memoria prodigiosa, dificultad para relacionarse socialmente, rechazo al contacto físico, aversión por el amarillo y el café, un apego a prueba de cualquier cosa por su pequeña rata, “las ratas son muy limpias”, y la firme determinación de presentar sus exámenes. Es hombre de ideas fijas.
Luis Gerardo Méndez, un actor de gran talento que lo mismo hace comedia como papeles dramáticos, y que acabamos de ver como el disléxico primogénito de Nosotros los Nobles, da vida a Christopher Bloom, y aunque no tiene ni 15 ni 25 años resulta conmovedoramente convincente en el escenario. Domina el lenguaje corporal y no verbal, dice los abigarrados parlamentos del personaje con fluidez, se conecta con el público, está en el escenario el cien por ciento de la representación y al igual que Christopher tiene una memoria excepcional.
Su maestra y una suerte de Pepe Grillo es Cecilia Suárez, siempre sólida en sus interpretaciones. El papá es Alejandro Camacho, muy bien como el padre amoroso y un poco torpe que no sabe expresar su cariño. Rebecca Jones es la mamá de Christopher, que ha sufrido por años la difícil tarea de ayudarlo a salir adelante a pesar de las limitaciones, que paradójicamente van acompañadas de grandes dotes.
Un ensamble de numerosos actores que cantan y bailan completa todo el reparto en un montaje ágil y moderno. El primer acto fluye mucho mejor que el segundo, que llega a sentirse innecesariamente largo y roza el melodrama, pero el resultado es una puesta en escena que usted no puede perderse.
Muy recomendable.
