Chalco, al borde del desastre sanitario
El municipio de Valle de Chalco Solidaridad, Estado de México, ha sido históricamente una zona propensa a inundaciones recurrentes por lluvias y el deterioro en la infraestructura que afectan gravemente a su población. Este tipo de desastre no sólo ha causado daños ...
El municipio de Valle de Chalco Solidaridad, Estado de México, ha sido históricamente una zona propensa a inundaciones recurrentes por lluvias y el deterioro en la infraestructura que afectan gravemente a su población. Este tipo de desastre no sólo ha causado daños materiales, sino también ha puesto en riesgo la salud y el bienestar de miles de habitantes.
En poco más de dos décadas, por lo menos tres grandes inundaciones han golpeado a este municipio mexiquense, además del reciente desastre que tiene a los habitantes de la colonia Culturas de México desde hace 11 días bajo aguas fétidas del drenaje que colapsó por las fuertes lluvias.
Esto sucede porque los asentamientos humanos fueron estableciéndose en la zona donde se encontraba el lago de Chalco, que significa “el borde del lago”, proveniente de las palabras en náhuatl challi, borde del lago, y co, lugar. Era el quinto cuerpo de agua de la cuenca de México.
Hacia principios del siglo XX, Chalco estaba rodeado de tres ríos, el de la Compañía, Amecameca y Acapol, los cuales desembocaban justo en el lago de Chalco y en el porfiriato abastecieron de agua a la capital del país, hasta que se convirtieron en canales de aguas residuales, además, ahí se bombean las aguas en temporada de lluvia. Si bien en la época de la Colonia inició la desecación, ésta concluyó con el entubamiento de los ríos en los años 60 del siglo pasado, como resultado de un proceso social que incluyó migración, pobreza y la caótica y desordenada expansión urbana.
Durante la administración del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari nació Chalco Solidaridad, parte del estandarte de la política social contra la pobreza extrema (Programa Nacional de Solidaridad, Pronasol).
En ese territorio y otros aledaños también hay pozos, muchos perforados primero en la década de los cuarenta y luego en los ochenta, que abastecen de agua a la Ciudad de México, pero la sobreexplotación iniciada a mediados de los ochenta ha causado hundimientos importantes y deformación de los suelos.
Y como formaba parte de un sistema lacustre desecado a través del tiempo, la naturaleza del suelo y la disposición del terreno fueron propicias para la acumulación de agua.
Así, la urbanización y el crecimiento poblacional han ido modificando drásticamente el paisaje, reduciendo la capacidad del suelo para infiltrar el agua. Las áreas que antes eran absorbentes naturales, como lagos y humedales, al ser rellenadas para poder levantar viviendas y otras infraestructuras, aumentaron la vulnerabilidad a las inundaciones.
Además, las redes de drenaje en Chalco son insuficientes para manejar el volumen de agua generado por las lluvias intensas, especialmente durante la temporada de huracanes. También es muy común que el alcantarillado esté obstruido por falta de mantenimiento y la acumulación de basura, lo cual provoca el desbordamiento de aguas negras y pluviales en las calles.
La ausencia de una planificación urbana adecuada trae como consecuencia asentamientos irregulares carentes de servicios básicos, incluidos sistemas de drenaje, lo cual agrava la situación cuando se presentan lluvias torrenciales. Muchas viviendas están construidas con materiales de baja calidad y en terrenos inadecuados, lo que las hace más susceptibles al daño.
Como se menciona al inicio de este artículo, Chalco, en tiempos recientes, ha tenido, por lo menos, tres grandes inundaciones: 1 junio de 2000 (24 horas de intensa lluvia), 5 de febrero de 2010 (48 horas) y 17 de abril de 2011 (más de 24 horas), cuando las aguas negras y pestilentes del canal de la Compañía se desbordaron como consecuencia de las lluvias torrenciales y atípicas (2010), que orillaron a familias a subir a los techos de sus casas o quedarse dentro de éstas por temor a la rapiña.
En las tres ocasiones, un muro de contención del canal se fracturó, ocasionando el desbordamiento, en cuestión de minutos, de las aguas residuales, anegando casas y vialidades.
Miles de habitantes en esas tres ocasiones vieron perder todas sus pertenencias, casas, autos, pequeños negocios… el patrimonio de una vida de sacrificios. Inundaciones de más de metro y medio de aguas negras. Muchas personas aún siguen esperando apoyos. En la más reciente inundación, afortunadamente no estuvo involucrado el canal de la Compañía, sin embargo, el problema se centró en el taponamiento de basura en el colector Solidaridad, de acuerdo con información de la Comisión de Aguas del Edomex.
Pero no se trató de cualquier tapón, sino de uno a 2.7 kilómetros de profundidad, en una extensión de aproximadamente 50 metros. Sí, la basura es el origen de la inundación que afecta a más de 40 mil personas en la colonia Culturas de México.
Lo anterior es una muestra de la inconsciencia por parte de los habitantes y de la falta de capacidad para el manejo de residuos sólidos de las autoridades municipales y estatales.
La basura acumulada en las calles y desagües no sólo impide el flujo del agua, sino que también representa un riesgo sanitario, ya que las inundaciones con aguas negras dispersan todo tipo de contaminantes y enfermedades. De hecho, los colonos están presentando diarrea, problemas en la piel y dolor de garganta, entre otros padecimientos, por ello, el DIF instaló una unidad móvil de atención médica.
Administraciones estatales y municipales vienen y van, pero el problema de las inundaciones en Valle de Chalco pareciera ser eterno. Lo peor del caso es que habitantes y gobernantes no lo han tomado con toda seriedad y la urgencia que amerita la vulnerabilidad y los riesgos a los que están expuestos, porque no sólo son las inundaciones, también están los hundimientos. Actuar de manera reactiva ante el desastre sin una pizca de prevención es una bomba de tiempo.
