Hay un momento en la vida de toda persona que vive fuera de su país en el que, además de extrañar a su familia y a sus amigos, empieza a extrañar productos del supermercado.
Parece una broma, pero es verdad. Uno puede pasar meses sin su té favorito, sin ciertas galletas o sin ese queso como tentempié de la tarde.
Hasta que un día los encuentras en un estante y sientes una emoción que, casi casi, te saca una lágrima de felicidad.
Como diplomática británica viviendo en México, me ha pasado más veces de las que me gustaría admitir.
Pero vivir aquí también me ha enseñado algo: los mexicanos, al igual que los británicos, entienden perfectamente la relación entre la comida y la identidad.
A ambos países nos encanta defender nuestros sabores locales, sentir orgullo por los productos de nuestra tierra y reunirnos alrededor de una mesa. Quizás por eso me entusiasma tanto que cada vez más mexicanos estén descubriendo una faceta del Reino Unido que suele pasar desapercibida.
Muchos piensan que la gastronomía británica se limita al fish and chips o al shepherd’s pie. Y aunque seguiré promocionándolos con orgullo, reducir nuestra cocina a un par de platillos sería un poco como pensar que la gastronomía mexicana empieza y termina con los tacos.
La realidad es mucho más diversa. Hay quesos artesanales producidos desde hace generaciones, vinos ingleses que hoy reciben reconocimiento internacional, chocolates de varios sabores, whiskies escoceses y una enorme variedad de productos que reflejan la personalidad de las cuatro naciones del Reino Unido.
Por eso, me dio mucho gusto participar hace unas semanas en el lanzamiento de All You Need Is UK, un festival del Reino Unido realizado en colaboración con Grupo La Comer para compartir con los consumidores mexicanos una pequeña muestra de la diversidad gastronómica de nuestro país.
Durante las próximas semanas, podrán encontrar más de 900 productos de más de 100 marcas británicas, desde tés, chocolates y galletas tradicionales hasta vinos ingleses, whiskies escoceses y cervezas de Escocia e Inglaterra.
Más allá de la cantidad, este festival es una oportunidad para conocer un Reino Unido que rara vez aparece en los estereotipos. Uno de mis ejemplos favoritos son los quesos. Para muchos mexicanos, el queso británico es sinónimo del cheddar. Pero la realidad es mucho más rica.
Este año llegó a México el primer embarque de queso británico bajo el acuerdo del TIPAT y, con él, una pequeña muestra de la enorme diversidad quesera del Reino Unido.
Detrás de esta historia está Somerdale, una empresa que trabaja con queserías artesanales de regiones como Somerset, Devon, Leicestershire, Nottinghamshire y Gales. Gracias a ello, hoy pueden encontrarse en México 32 variedades de queso que muestran la riqueza de una tradición centenaria.
Hay cheddars añejados elaborados en Somerset, considerada la cuna de este queso; Stilton de Nottinghamshire; variedades ahumadas; e incluso propuestas más atrevidas con arándanos o cebolla caramelizada.
Y ahí es donde los acuerdos comerciales dejan de ser una conversación sobre cifras o aranceles para convertirse en algo mucho más tangible: la posibilidad de descubrir sabores producidos por pequeñas comunidades a miles de kilómetros de distancia.
Es lo que más me gusta de iniciativas como ésta. Detrás de cada producto hay historias, tradiciones y regiones enteras que encuentran nuevos admiradores al otro lado del océano.
Así que me gustaría saber: si han visitado el Reino Unido, ¿qué producto extrañan o les gustaría volver a probar? ¿Unos shortbreads? ¿Un chocolate favorito? ¿O quizás una bebida que descubrieron durante algún viaje?
Hay sabores que nos recuerdan lugares especiales. Y ahora, algunos de ellos pueden llegar hasta sus mesas. Así que este mes es un buen momento para llevar un pedacito del Reino Unido a sus casas.
Sigamos conversando en redes sociales: @RachelBrazier15 y @UKinMexico.
*Encargada de Negocios, Embajada Británica en México
