Qué manera de legislar II…
“El Congreso aprobó la norma impugnada con total desapego a las normas mínimas que regulan la deliberación democrática, por lo que esta norma no puede, ni siquiera, gozar de una mínima presunción de validez”, fueron algunas de las palabras que la ministra Norma Piña.
Por unos momentos parecía que el pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Unión (SCJN) se sumaba a esa frase acuñada hace unos meses por Porfirio Muñoz Ledo para criticar el desaseo legislativo de Morena y sus aliados políticos que forman la mayoría en el Congreso de la Unión “… ¡qué manera de legislar!".
Esta semana, el pleno de la Corte anuló el artículo transitorio nacido en el Senado y ratificado en la Cámara de Diputados, que buscaba prolongar la presidencia de la Corte y el mandato de algunos integrantes del Consejo de la Judicatura Federal (CJF) y, aunque la mayoría de los ministros habló del desaseo legislativo, no consideró el proceso mismo como determinante, sino que coincidió en que lo fundamental era el alcance de ese transitorio.
Sin embargo, algunos ministros se detuvieron un poco en el procedimiento legislativo y la ministra Norma Piña hizo un análisis muy valioso sobre la forma en que el Senado aprobó ese transitorio, sin que lo conociera la mayoría de los senadores y sin escuchar las advertencias, y la manera en que la Cámara de Diputados lo avaló en el pleno, sólo cuatro minutos después de aprobarlo en comisiones.
“El Congreso aprobó la norma impugnada con total desapego a las normas mínimas que regulan la deliberación democrática, por lo que esta norma no puede, ni siquiera, gozar de una mínima presunción de validez”, fueron algunas de las palabras que la ministra Norma Piña.
En el argot legislativo, se conoce como aplanadora al voto de la mayoría dominante que no escucha, no ve y no quiere entender las alertas de las minorías, y se le llama fast-track a la decisión de dispensar trámites, utilizar esa aplanadora y aprobar reformas, leyes, nombramientos y acuerdos a una velocidad poco común; una velocidad que implica minutos.
Claro que esas prácticas no son nuevas. El 4 de diciembre de 2012 sólo fueron necesarias tres horas para que Jesús Murillo Karam dejara de ser presidente de la Cámara de Diputados y se convirtiera en Procurador General de la República, pues la licencia se la concedió el pleno de los Diputados a las 11:48 horas y a las 14:53 rindió protesta, luego de comparecer ante la Comisión de Justicia del Senado y ser avalado por el pleno.
En diciembre de 2013, la reforma constitucional en materia energética instauró un récord histórico al lograr los votos suficientes para considerarse constitucional, pues requirió únicamente de 45 horas desde que salió del Congreso de la Unión hasta que obtuvo los votos de 17 Congresos estatales.
La aplanadora legislativa tampoco es nueva. Fue una práctica frecuente del viejo PRI frente a las minorías a las que avasalló hasta que en 2007 perdió la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados y en 2000 el Senado.
No es nuevo que la Corte hable de los procedimientos internos del Poder Legislativo. La misma ministra Piña recordó que en 2018, al resolverse la única impugnación contra una reforma nacida del Poder Legislativo en el sexenio de Enrique Peña Nieto, la Ley de Seguridad Interior, también los ministros hablaron del desaseo legislativo.
La diferencia es la existencia de una mayoría legislativa que insiste en alejarse de los procedimientos legislativos y aprobar leyes y reformas a trompicones. El miércoles, por ejemplo, Morena quiso revivir como fe de erratas una reserva rechazada por los suyos y, aunque hasta el PRI le ayudó, se impuso la pulcritud de los procesos legislativos exigidos por Movimiento Ciudadano y el PAN para evitar ese grave error.
El pasado 9 de abril en este espacio hablamos de la serie de pifias que comete Morena en los procedimientos legislativos y la dinámica no cambia. Ni cambiará, porque ya el líder de los senadores de Morena, Ricardo Monreal, dijo que la Corte no tiene por qué meterse así en la vida interna del Legislativo.
Lo dicho: “… ¡Qué manera de legislar!”.
