Morena y el tiro en un pie
Ayer, Ricardo Monreal propuso a la Junta de Coordinación Política desaparecer la comisión especial, porque admitió que si bien podía ganar la votación en el pleno, eso iba a implicar una ruptura en el Grupo Parlamentario de Morena. Monreal perdió así frente a la ultra.Pero la ultra perdió frente a él, nuevamente.
El inicio de este 2022 es complicado para Morena en el Senado de la República, porque la lucha de los grupos que se disputan el liderazgo en el partido rumbo al 2024 tiene repercusiones inevitables en los escaños y la grilla legislativa, y esta semana mostró el saldo de una derrota para cada bloque en disputa.
La creación de la Comisión Especial para Determinar la Existencia de Abusos de Autoridad y Violaciones al Estado de Derecho en el Estado de Veracruz de Ignacio de la Llave, el 23 de diciembre, como efecto inmediato de la detención del secretario técnico de la Junta de Coordinación Política del Senado, José Manuel del Río Virgen, estuvo a punto de provocar una ruptura en el bloque morenista y, con ello, el debilitamiento de su aún mayoría aplastante.
Desde el 10 de enero, luego que el gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García, recibió el respaldo absoluto del Presidente de la República, frente al gran número de denuncias ciudadanas de abuso de autoridad y ante la decisión del Senado, la llamada ala ultra de los senadores de Morena comenzó a impulsar en el interior del Grupo Parlamentario que no debía permitirse la existencia de la comisión, que como marca la Ley Orgánica del Congreso, necesita del aval del pleno del Senado.
Entre los primeros argumentos que esgrimieron legisladores es que se daba poder a Dante Delgado y se iba a utilizar esa comisión para dañar la imagen de Cuitláhuac García, lo que repercutirá en la imagen de Morena en las elecciones de este año. De hecho, en la primera reunión de la Comisión Permanente, la comisión fue tema en la grilla de los senadores y diputados de Morena.
Antares Vázquez habló incluso de la posibilidad de discutir la conveniencia o no de que Ricardo Monreal siguiera como coordinador del grupo parlamentario.
Sin que existiera una estrategia de contención a ese trabajo de los ultras, crecieron al grado que el domingo 23 de enero lograron la firma de 31 senadoras y senadores para que este viernes se discutiera si el Grupo Parlamentario respaldaba o no esta comisión; es decir, el 50% de la bancada estaba con ellos.
Fueron seis la firmas que llamaron mucho la atención: Mónica Fernández Balboa, quien en 2019 contó con el respaldo de Monreal para ser presidenta del Senado, frente a la resistencia de Martí Batres para dejar esa posición; Higinio Martínez, quien siempre había cerrado filas con Monreal, pero esta vez, en el contexto de las próximas elecciones en el Estado de México, junto con su compañera Martha Guerrero, optaron por cerrar filas para proteger a Cuitláhac García, y Josa Elena Jiménez, senadora electa por Nayarit, porque firmó, a pesar de no haber rendido protesta del cargo.
Y con ellos Martha Lucía Micher Camarena y Bertha Caraveo, ambas declaradas abiertamente del equipo del canciller Marcelo Ebrard.
Pero la creciente versión de que la reunión iba a ser para darle golpe de Estado a Monreal, a fin de quitarle la coordinación del grupo, llevó a varios de los 30 firmantes a retirar la firma, hasta quedar ayer en 19 integrantes, porque de ninguna manera buscaban destituir a Monreal, sino tender puentes de entendimiento entre dos posiciones diferentes.
Ayer, Ricardo Monreal propuso a la Junta de Coordinación Política desaparecer la comisión especial, porque admitió que si bien podía ganar la votación en el pleno, eso iba a implicar una ruptura en el Grupo Parlamentario de Morena.
Monreal perdió así frente a la ultra.
Pero la ultra perdió frente a él, nuevamente. Quitarlo de la coordinación conlleva que, por lo menos ocho legisladores dejen de votar con la línea oficialista. ¿Qué implica? Que el bloque oficialista se queda con 67 integrantes y para lograr las reformas constitucionales que quiere el Presidente de la República ya no les faltarían 11, sino 19 votos. Un balazo en el pie.
