La fuerza ciudadana

En el proceso interno de Morena, al que están invitados uno del Verde y otro del PT, como aliados políticos que son, no veremos ese debate entre ellos. Lo tienen prohibido, lamentablemene. Y digo lamentablemente, porque me parece que siempre es mejor conocer de viva voz a quienes intentan conquistar el voto de los ciudadanos.

La historia democrática de México vive un episodio inédito, porque sin ser tiempos electorales, sin existir formalmente campañas políticas en busca de un puesto de elección popular, el país pudo atestiguar un debate entre cuatro políticos que buscan allanar el camino que les permita el próximo año convertirse en candidato presidencial.

México llega tarde al uso de los mecanismos democráticos para la elección de sus gobernantes, pues hace sólo 29 años que se vivió el primer debate público entre candidatos presidenciales: Ernesto Zedillo, del PRI; Diego Fernández de Cevallos, del PAN, y Cuauhtémoc Cárdenas, del PRD, y que, por cierto, se mantiene como el debate presidencial más visto por los mexicanos.

Ayer, sin embargo, vimos un debate que si bien fue protagonizado por políticos profesionales, fue impulsado por los ciudadanos que el año pasado y éste salieron en miles a marchar en defensa del Instituto Nacional Electoral (INE), del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

  •  

Conocida como Marea Rosa, esa movilización que sorprendió hasta a sus organizadores, tuvo a bien tener entre sus promotores a personas que consideraron fundamental que esa marcha se tradujera en un tema concreto de participación ciudadana, ante la innegable realidad del desencanto de los mexicanos hacia los partidos políticos.

Así surgió la propuesta del Frente Amplio por México (FAM), que es la fórmula constitucional y legal que encontraron los promotores de la Marea Rosa y los partidos PAN, PRI y PRD para no quedarse rezagados frente a la precampaña adelantada del oficialismo.

Más allá de las dudas que los políticos profesionales que no llegaron a la etapa del debate han sembrado en torno al sistema de decantación del FAM, no podemos negar que estamos frente a un hecho inédito: ciudadanos sin partido y tres partidos políticos que buscan unir esfuerzos para incidir en la conformación del futuro gobierno federal.

Xóchitl Gálvez, la política que es una innegable empresaria exitosa y que desde su trinchera de trabajo en el Senado ha logrado entusiasmar a miles para respaldarla; Beatriz Paredes, una experimentada política de carrera que, hasta hoy, es la única priista que recibió un PRI ubicado en la tercera fuerza política nacional y le bastaron cuatro años para entregarlo como primera fuerza política nacional y en la antesala de regresar a la Presidencia de la República.

Santiago Creel, un innegable luchador de la democracia desde trincheras ciudadanas para impulsar lo que hoy es el INE y que se convirtió en secretario de Gobernación; y Enrique de la Madrid, el primero de los políticos profesionales que desde el año pasado empezó a romper las redes sociales al anunciar que quiere ser Presidente de la República.

Los cuatro protagonizaron anoche este debate histórico, no necesariamente por el contenido de las ideas que debatieron, porque justamente al no ser un periodo electoral formal, no pueden existir propuestas concretas de formas de gobierno, sino importante por el hecho mismo de haberse registrado un intercambio de visiones del México que debe existir o que debe recuperarse, o que debe recuperarse y mejorarse.

Y es también trascendente, porque es en sí mismo un contraste con lo que ocurre en la trinchera del oficialismo. En el proceso interno de Morena, al que están invitados uno del Verde y otro del PT, como aliados políticos que son, no veremos ese debate entre ellos. Lo tienen prohibido, lamentablemene. Y digo lamentablemente, porque me parece que siempre es mejor conocer de viva voz a quienes intentan conquistar el voto de los ciudadanos.

Anoche, la fuerza ciudadana que decidió dejar su indiferencia y comenzar a participar, para que no sigan siendo sólo las cúpulas de los partidos las que decidan, propició este debate inédito. Una fuerza ciudadana que no puede quedarse aquí, sino que debe acudir a las urnas.

Temas: