Ignacio Mier Velazco cumplió siete meses como coordinador de los senadores de Morena, en sustitución de su amigo Adán Augusto López Hernández, quien desde junio de 2025 arrastra una constante polémica política porque cuando fue gobernador de Tabasco nombró a Hernán Bermúdez Requena como su secretario de Seguridad Pública y después se descubrió que Hernán era líder del grupo criminal de La Barredora.
La permanencia de Adán Auguto ya era una carga para el gobierno morenista y el 1 de febrero de este 2026 Ignacio Mier asumió el liderazgo de una bancada tan numerosa que tiene un poder administrativo y político apabullante en el Senado.
El estilo de trabajo de Ignacio Mier es sustancialmente distinto al de Adán Augusto López.
Mientras el tabasqueño prefería pasar por encima de las minorías, optar por el ostracismo, la opacidad de su bancada, de las finanzas del Senado y la cerrazón frente a la pluralidad, Ignacio Mier es un político que le gusta dialogar y escuchar, que no teme a relacionarse con la prensa, que le gusta mostrarse transparente y que prefiere mantener largos diálogos con la oposición, que pasar por encima de ella.
El 6 de noviembre de 2020 a Ignacio Mier también le tocó ser un coordinador que suplió a otro: Mario Delgado, en la bancada de Morena en la Cámara de Diputados. Mantuvo ese liderazgo hasta que terminó la LXIV Legislatura, en 2021, pero como fue diputado de reelección, la ejerció también los tres años de la LXV Legislatura.
En el proceso interno de Morena por la candidatura presidencial, Ignacio Mier fue parte de los morenistas que apoyaron a Adán Augusto López Hernández y llegó con él al Senado. Iba a ser el primer presidente del Senado en la LXVI Legislatura, pero en el último momento el entonces presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, decidió que fuera Gerardo Fernández Noroña, con las consecuencias de polarización que provocó en el pleno esa imposición.
Cuando en 2021 sustituyó a Mario Delgado, Ignacio Mier optó por mantener al equipo de Delgado y, sin prisas, ir por relevos en función de eficiencias e ineficiencias demostradas. El equipo heredado de Delgado cerró filas con su nuevo líder, mientras Delgado se convirtió en presidente de Morena.
Pero ahora en este 2026, cuando sustituye a Adán Augusto, su circunstancia política y administrativa es otra.
Adán sigue en el Senado y su Grupo Tabasco ocupa diversos puestos administrativos en la estructura de la institución, como ya lo he comentado y documentado en otros artículos. Y, aunque Mier ha hecho algunos cambios en áreas como Comunicación Social y Recursos Humanos, las decisiones cotidianas de oficina se toman por los tabasqueños.
La realización de la plenaria de senadores previa a la apertura del actual periodo ordinario de sesiones dejó ver que ese grupo político es una cadena que ata a Ignacio Mier. Por ejemplo, él quería que las reuniones con los secretarios de Estado fueran transmitidas para que todo interesado pudiera verlas, con base en el convencimiento de que es la información la que combate la especulación, pero un grupo de senadores, ligados e identificados con Adán Augusto lo impidió.
El secretario técnico de la bancada, Nicolás Bellizia, del grupo de Adán, llegó al grado de prohibir la difusión de los horarios de participación de cada secretario de Estado, por su afición a la opacidad.
Ese grupo político demostró que tiene senadores que mantienen sus lealtades a Adán como si él fuera en los hechos el coordinador parlamentario. Fue público que hay senadores que le piden a Adán “permiso” para buscar una presidencia de comisión e incluso le llaman “jefe”, en detrimento del liderazgo de Mier.
Escuché a cuatro de ellos criticar los acuerdos de la plenaria y la elección del nuevo presidente del Senado, Higinio Martínez, a pesar de que esos cuatro levantaron la mano para votar en favor de él.
Sin duda que debe ser difícil trabajar con esas ataduras y deslealtades.
