En sus marcas, listos….
Después de las elecciones en Coahuila y Estado de México veremos cómo crece paulatinamente el enfrentamiento entre Claudia Sheinbaum y Marcelo Ebrard, quienes se asumen como punteros. Veremos cómo los grupos morenistas se empiezan a acomodar con cada uno de ellos
Muerto el plan B electoral, porque es inminente el vencimiento del plazo constitucional para cambiar las reglas que aplicarán en las elecciones federales, estatales y municipales de 2024, y una vez concluidos los comicios en Coahuila y Estado de México, la clase política del país estará centrada en la conquista del poder y eso tendrá repercusiones no sólo en el ámbito político.
Por ejemplo, no es la primera vez que la sucesión en la rectoría de la UNAM coincide con el arranque o desarrollo de un proceso electoral para decidir al nuevo Presidente de la República.
En 1988, mientras la Junta de Gobierno decidía por el doctor José Sarukhán, el país había elegido a Carlos Salinas de Gortari como Presidente de la República, en un proceso histórico, porque, por primera vez, la oposición pudo despertar la inconformidad social que fue a las urnas a votar por Cuauhtémoc Cárdenas y por Manuel Clouthier, y cimbró la hegemonía priista.
Pero ésta es la primera vez, en décadas, que el interés del partido en el gobierno, ahora Morena, en meterse en la vida de la UNAM ha prendido muchas alertas entre la comunidad y ha llevado a que las y los académicos que pueden convertirse en el sucesor de Enrique Graue, sean vistos con lupa para conocer sus filias con el morenismo, ante el temor de intentos de violaciones a su autonomía.
- Así, el rejuego entre las llamadas corcholatas de Morena puede tener impacto en la vida interna de la UNAM, que no es la única institución autónoma que está en la mira del oficialismo.
Hemos visto lo que han hecho con el Instituto Nacional Electoral (INE), cuya presidenta tiene filias innegables con Morena. Vemos lo que pasa con el Instituto Nacional de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai).
Y nadie puede negar las intenciones oficialistas de reventar a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), ante la imposibilidad de convencer a ocho de ellos para que tuerzan sus conocimientos de la Constitución y avalen las leyes mal hechas por el oficialismo legislativo, que no cumple ni el mínimo respeto a los procedimientos legislativos.
Después de las elecciones en Coahuila y Estado de México veremos cómo crece paulatinamente el enfrentamiento entre Claudia Sheinbaum y Marcelo Ebrard, quienes se asumen como punteros. Veremos cómo los grupos morenistas se empiezan a acomodar con cada uno de ellos y si hay más priistas, perredistas y emecistas que dejen sus partidos para irse con quien le vean posibilidades de presidir al país.
Pero también veremos a los priistas activarse al margen de su dirigente nacional, que ha hecho del PRI un club de sus incondicionales. Se acaba de integrar el Frente Amplio de Renovación, que reúne a exdirigentes nacionales del partido y exgobernadores tricolores, todos excluidos por Alejandro Moreno, quien no tolera la crítica y sólo acepta los halagos y las incondicionalidades.
- En el PAN ya comenzamos a atestiguar a un dirigente nacional, Marko Cortés, que puede ser rebasado por los panistas, en el interés de tener un candidato o candidata competitiva el próximo año. Su propuesta de sumar 956 mil firmas para ser el abanderado presidencial es absurda, no sólo porque garantiza que la estructura panista que él controla, la priista que controla Alejandro Moreno y la perredista bajo el mando de Jesús Zambrano, logren el respaldo del favorito que ellos tres impulsen, sino que además implicará un gasto y un desgaste innecesarios.
Y del lado de Movimiento Ciudadano observamos que su obsesión priista le ha llevado a un punto de impopularidad entre los ciudadanos, cuando tenían todo para atraer a las militancias disidentes de todos los partidos. Hoy es visto más como un alfil morenista que como un partido opositor.
El proceso electoral tendrá las reglas y los tiempos definidos desde 2014, por lo que ya se escucha: “En sus marcas, listos…”
