El escándalo, ¿sino del Inai?

Ese pleno del Ifai protagonizó en 2013 un escándalo de pleitos internos, excesos de viajes y uso de identidades fantasma para conseguir información, que, incluso provocó que el Senadointerviniera

Producto de la insistencia de diversos grupos ciudadanos convencidos del derecho a la información pública, el Instituto Nacional de Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (Inai) cumple 20 años en el segundo semestre de este año.

Una joven historia que, desafortunadamente, ha estado plagada de escándalos.

En este 2022 registra un capítulo inédito: los excomisionados Óscar Guerra Ford y Rosendoevgueni Monterrey, quienes llegaron en 2014 a ocupar cargos que duran ocho años y para los cuales necesitaron del voto de la mayoría calificada del Senado, resulta que seguirán en la nómina del instituto, ahora como empleados de sus antiguos pares, quienes votaron por unanimidad que sus compañeros hoy sean sus subalternos.

La decisión del Inai se registra en un contexto de profunda crítica por parte de los morenistas. José Antonio Álvarez Lima, por ejemplo, considera que el Inai tiene vicios de poder interno y es mejor desaparecerlo. Esa visión fue una de las razones que frenaron los nombramientos de las dos personas que ocuparán las posiciones de Guerra Ford y de Monterrey.

El escándalo, la polémica, no es nueva en el Inai. Podemos decir que prácticamente nació con ella.

Creado por disposición legal en junio de 2002, el Instituto Federal de Acceso a la Información Pública (Ifai) fue integrado por disposición presidencial, entonces Vicente Fox, por: Horacio Aguilar Álvarez de Alba, Alonso Gómez Robledo Verduzco, Juan Pablo Guerrero Arparán, José Octavio López Presa y José Guillermo Velasco Arzoc.

Pero el Senado objetó a Velasco Arzoc, por lo que el presidente Fox nombró a María Marván.

Un año antes de concluir su mandato renunció López Presa. Fue sustituido el 1o de abril de 2005 por Alonso Lujambio, criticado por organizaciones sociales por considerar que estaba muy cerca del panismo.

En 2006, Vicente Fox decidió no ratificar a Horacio Aguilar Álvarez, pero sí a María Marván. Horacio Aguilar se amparó y contra la voluntad presidencial se mantuvo en el cargo un año más. Después se desistió del amparo y en su lugar entró Jacqueline Peschard.

Hacia el año 2009 concluyeron todos los comisionados originales y en su lugar entraron Ángel Trinidad Ferreira, Sigrid Arzt, María Elena Pérez-Jaen y en 2012 Gerardo Laveaga.

Ese pleno del Ifai protagonizó en 2013 un escándalo de pleitos internos, excesos de viajes y uso de identidades fantasma para conseguir información, que, incluso provocó que el Senado interviniera. Los citó a comparecer a todos en febrero de 2013 y semanas después se emprendió la reforma para destituirlos a todos y crear el ahora Inai.

Los nombramientos del Inai ya son sólo del Senado y en 2013 se integró el primer pleno, con la carga de apoyos políticos de los grupos parlamentarios.

Con el apoyo del PRI llegaron Ximena Puente de la Mora, quien fue impulsada por el exgobernador de Colima, Mario Anguiano; Patricia Kurczyn Villalobos, respaldada por su esposo, exgobernador de Puebla, Manuel Piña Olaya y Rosendoevgueni Monterrey Chepov, quien tuvo además el apoyo del entonces poderoso Grupo Atlacomulco.

Areli Cano Guadiana y Óscar Guerra Ford llegaron con el apoyo del entonces perredista Alejandro Encinas; Joel Salas Suárez fue impulsado por el entonces senador panista Salvador Vega Casillas y Francisco Javier Acuña Llamas por el entonces panista Roberto Gil Zuarth y el exmagistrado Sal- vador Nava Gomar.

Pero hoy no queda nada de esos padrinazgos, pues los excomisionados como Acuña no guardan ninguna relación con sus antiguos impulsores y así como en 2006 y 2012 se acusó que las manos de Felipe Calderón, entonces presidente de la República, estaban muy metidas en los asuntos del Ifai, hoy desde dentro y fuera del Inai se señala a gobernantes morenistas que mueven hilos ahí dentro.

¿Será que el escándalo es el sino del Inai?

Temas: