Chapulines y tránsfugas
Así como se abrió la temporada de chapulines, que implica el salto de los políticos del actual cargo que tienen a uno nuevo, sin haber concluido el actual, ocurre con senadores y diputados federales de todos los partidos, que buscan ser gobernadores o presidentes municipales o si son senadores irse de diputados y si son diputados, convertirse en senadores.
“¿A qué nos referimos cuando nos escuchamos tránsfuga? En sentido gramatical es aquella persona que huye de una parte a otra; esto es, el tránsfuga político en sentido lato será aquél que pasa de un partido a otro, independientemente de las causas, el móvil y las circunstancias", explica el académico Luis Efrén Ríos.
“El hacer política conlleva, sino siempre sí la mayoría de las veces, el juego de las traiciones y lealtades; ergo, el problema del tratamiento legal del transfuguismo en cualquier caso enfrenta un círculo que lo atrapa: la traición es considerado un acto fundacional de la política liberal que expresa la flexibilidad, la adaptabilidad y el antidogmatismo, atributos necesarios para que el político mantenga los cimientos de una sociedad”, añade.
Y la cita del trabajo de Efrén Ríos viene a cuento, porque así como se abrió la temporada de chapulines, que implica el salto de los políticos del actual cargo que tienen a uno nuevo, sin haber concluido el actual, ocurre con senadores y diputados federales de todos los partidos, que buscan ser gobernadores o presidentes municipales o si son senadores irse de diputados y si son diputados, convertirse en senadores.
Por supuesto que estos fenómenos se explican con la ambición de cada político por tener una candidatura que le permita estar en los primeros niveles del poder y recibir los sueldos que paga el Estado por su activismo político.
La cultura democrática en México es muy joven. Somos un país que ha sido dominado por luchas fraticidas desde los independentistas y los revolucionarios. Recuerdo la forma en que Rius explica la Revolución Mexicana con una síntesis magnífica de que se trata de un pleito de quienes eran amigos y dejaron de serlo; por eso, Venustiano Carranza pasa de ser el gran mandatario que firmó la Constitución de 1917 a terminar a salto de mata, perseguido por quienes antes fueron sus aliados. Y, pues, la muerte de Madero implica también eso. Eran sus aliados y después sus verdugos.
En el año 2000 vimos cómo muchos priistas se convirtieron en panistas, porque el PAN logró la Presidencia de la República. En el 2018, 2019, 2020, 2021, 2022 y este 2023 vimos y vemos cómo muchos panistas y priistas se convirtieron en morenistas, porque son el grupo en el poder.
Un transfugismo, incluso, dramático es el del Partido Verde, que creció al amparo del PRI y lo dejó solito cuando perdió el poder para ser aliado de Morena y así lo vimos, por ejemplo, aprobar una reforma energética en 2014, que luego criticó en 2020; es decir, como dice una cosa, dice otra.
Hoy vemos cómo los priistas abonan a la idea del llamado PRIMOR; es decir, los priistas que se convierten en morenistas.
Peleados, porque no estaban de acuerdo con el liderazgo de Alejandro Moreno Cárdenas, cuatro senadores del PRI: Miguel Ángel Osorio Chong, Eruviel Ávila, Claudia Ruiz Massieu y Nuvia Mayorga se fueron del partido y ahora Nuvia Mayorga está en el Verde; es decir, pasó de opositora a oficialista. Vemos cómo Claudia Ruiz Massieu vota con Morena el nombramiento de Celia Maya como integrante del Consejo de la Judicatura Federal, cuando hace sólo unos meses antes hubiera votado en contra, con el argumento de que es militante abierta de un partido y en esa posición se necesita imparcialidad.
Pero también vimos que los priistas cercanos a Alejandro Morena, como son Manuel Añorve, Verónica Martínez y Ángel García Yáñez votaron con Morena. Además, el priista Jorge Carlos Ramírez Marín apareció en una fotografía de los senadores de Morena con su líder Claudia Sheinbaum. Es decir, los expriistas y los priistas hermanados en su alianza con Morena.
Desde el interior del Partido Verde surge constante la versión que en breve Eruviel Ávila y Miguel Ángel Osorio Chong se sumarán a sus filas, porque tienen el interés de apoyar a Claudia Sheinbaum, cuando hace sólo cuatro meses hablaban de la necesidad de estar en el Frente Amplio por México.
