Xóchitl al Frente y lo que sigue
El día de ayer, con la entrega de la constancia como coordinadora nacional del Frente Amplio por México FAM a Xóchitl Gálvez, concluyó el proceso interno del PAN, PRI y PRD, y organizaciones de la sociedad civil para definir a quien se convertirá en la candidata ...

Laura Rojas
Agora
El día de ayer, con la entrega de la constancia como coordinadora nacional del Frente Amplio por México (FAM) a Xóchitl Gálvez, concluyó el proceso interno del PAN, PRI y PRD, y organizaciones de la sociedad civil para definir a quien se convertirá en la candidata presidencial de dicho frente.
El proceso inició con más de 30 aspirantes, de los cuales sólo cuatro: Enrique de la Madrid, Beatriz Paredes, Santiago Creel y Xóchitl Gálvez lograron reunir las 150 mil firmas de apoyo requeridas para continuar a la etapa de foros y primera encuesta que definiría a los tres contendientes que pasarían a la siguiente y final etapa. Al quedar en cuarto lugar en la encuesta, Enrique de la Madrid salió del proceso y, días después, Santiago Creel declinó en favor de Xóchitl Gálvez, quedando sólo ella y Beatriz Paredes en la contienda.
Tras la declinación de Creel, el PAN anunció su apoyo a Gálvez y luego lo hizo el PRD. Tras el levantamiento de la segunda encuesta, cuyo resultado arrojó una diferencia de 15 puntos a favor de Xóchitl Gálvez sobre Beatriz Paredes, el PRI también anunció su apoyo a la primera y Paredes, reconociendo que la encuesta no la favorecía, se retiró del proceso. Al quedar sólo Gálvez, la consulta ciudadana a la que se habían inscrito más de dos millones de ciudadanos y que se celebraría ayer domingo, 3 de septiembre, perdió su sentido, por lo que no se llevó a cabo.
Así, ayer, durante un mitin en el Ángel de la Independencia, Xóchitl Gálvez fue reconocida como la ganadora del proceso y arropada por dirigentes y militantes del PAN, PRI y PRD, así como por simpatizantes sin partido y organizaciones de la sociedad civil.
Esta historia de dos meses se lee rápido, pero representa un enorme logro no sólo para la propia Xóchitl, que pasó de cero a dejar en el camino a políticos de gran experiencia y reconocimiento que llevaban mucho tiempo trabajando en ser candidatos, sino, sobre todo, para el PAN, el PRI y el PRD, que no contaban con un perfil realmente competitivo y que genuinamente generara entusiasmo dentro y fuera de sus filas. La ciudadanía que no apoya al lopezobradorismo también ha ganado una candidata a quien arropar y por quien sentirse representada.
Para todos fines prácticos, ayer escuchamos el primer discurso de la candidata a la Presidencia de la República del Frente Amplio por México en el que podemos identificar mensajes clave de una narrativa que seguramente permanecerá a lo largo del proceso electoral, una narrativa fundada en la historia personal de Xóchitl, que la hace creíble y reconocible en ella, y por la que puede sentirse apelado un espectro muy amplio de la sociedad mexicana.
Destaca su origen indígena y ciudadano, haciendo énfasis en su no militancia partidista. En ello radica en gran medida la capacidad de Gálvez de convocar a ciudadanos más allá de los partidos y de una gran diversidad cultural, ideológica y social.
Destaca su agenda social y de derechos más enmarcada en la social democracia que, aunada a una visión institucional, de libertades y económica de centro derecha, posibilita tanto la coherencia con las posiciones de los tres partidos del Frente como la interlocución con una amplia diversidad de grupos y sectores de la sociedad: desde indígenas, ambientalistas y víctimas, pasando por las mujeres y los grupos de la diversidad, hasta emprendedores y las clases medias.
Destaca una visión del gobierno orientada a resultados y soluciones con base en la innovación y la tecnología, con respeto a la ley y a las instituciones en un marco democrático y de Estado de derecho.
Destaca, en oposición a la narrativa de polarización que ha caracterizado al Presidente de la República y su movimiento, una narrativa de amor, inclusión, reconciliación y unidad.
A pesar de los desafíos y obstáculos que todo proceso nuevo como el que celebró el FAM, naturalmente conllevó, que involucró a tres partidos políticos con culturas políticas distintas, y a la sociedad civil, y que debió gestionar el interés en participar de más de dos millones de ciudadanos, el objetivo que era conseguir el mejor candidato o candidata posible se consiguió con todos los actores relevantes reconociendo el resultado y acompañando la decisión. Además, queda como un primer intento de elecciones primarias que en un futuro podría pulirse y retomarse.
Lo que sigue no será fácil. La distancia con Morena sigue siendo mucha, la propia Xóchitl ha reconocido que tiene que redoblar esfuerzos para remontar esa diferencia y que sólo con los partidos del Frente no será posible. La única opción es mantener y ampliar lo que la llevó a pasar de cero a quince puntos de diferencia en dos meses: su identificación ciudadana.
*Politóloga e internacionalista.
Expresidenta de la Cámara de Diputados