Planeta 1.5°C
Hace una semana, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, que es el principal órgano internacional encargado de evaluar los conocimientos científicos relativos al cambio climático, sus impactos y sus futuros riesgos potenciales, así como las ...

Laura Rojas
Agora
Hace una semana, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático, que es el principal órgano internacional encargado de evaluar los conocimientos científicos relativos al cambio climático, sus impactos y sus futuros riesgos potenciales, así como las posibles respuestas, dio a conocer un nuevo reporte especial sobre los impactos del calentamiento global de 1.5°C.
El informe, lamentablemente, podría haberse llamado: El destino nos alcanza, porque confirma una serie de hechos advertidos por la comunidad científica desde hace décadas. Hemos alcanzado un 1°C de calentamiento global respecto a la era preindustrial y ya estamos padeciendo las consecuencias de un clima con condiciones meteorológicas cada vez más extremas, del continuo incremento de los niveles del mar y del derretimiento del hielo marino en el Ártico.
En el informe se destaca una serie de impactos del cambio climático que aun podrían evitarse si se impide que el calentamiento global llegue a 1.5°C, en lugar de 2°C o más. ”Por ejemplo, en 2100 la elevación del nivel global del mar sería 10cm inferior con un calentamiento global de 1.5°C, en comparación con uno de 2°C. La probabilidad de que el Océano Ártico quedara libre de hielo en verano sería de una vez por siglo con un calentamiento global de 1,5 °C, frente a un mínimo de una vez por decenio con uno de 2°C. Los arrecifes de coral disminuirían entre un 70% y un 90% con un calentamiento global de 1.5°C, mientras que prácticamente todos ellos (>99%) desaparecerían con uno de 2°C.
Cada porción extra de calentamiento tiene importancia, especialmente en la medida en que un calentamiento de 1,5°C o más incrementa el riesgo asociado a cambios duraderos o irreversibles, como la pérdida de algunos ecosistemas”.
La limitación del calentamiento global también daría más margen a las personas y los ecosistemas para adaptarse y permanecer por debajo de umbrales de riesgo pertinentes. En el informe también se examinan las trayectorias disponibles para limitar el calentamiento a 1.5°C, qué se necesitaría para seguirlas y cuáles podrían ser las consecuencias.
La buena noticia es que algunas medidas para limitar el calentamiento global a 1.5°C ya se están llevando a cabo en todo el mundo, pero es necesario acelerarlas.
En el informe se señala que para limitar el calentamiento global a 1.5°C se requieren transiciones “rápidas y de gran alcance” en la tierra, la energía, la industria, los edificios, el transporte y las ciudades. Es necesario que las emisiones netas globales de dióxido de carbono (CO2) de origen humano disminuyeran en 2030 alrededor de un 45% respecto de los niveles de 2010, y siguieran disminuyendo hasta alcanzar el “cero neto”, aproximadamente en 2050.
En el informe se afirma que si se permite que la temperatura global supere el 1.5°C dependeríamos en mayor medida de técnicas que absorbieran CO2 de la atmósfera para volver a un calentamiento global inferior a 1.5°C en 2100. La efectividad de esas técnicas no está probada a gran escala y algunas de ellas pueden conllevar importantes riesgos para el desarrollo sostenible.
El cambio climático es el mayor reto de la humanidad y no es ni un invento ni una broma. Hace apenas un día, se leía en la prensa: “No queda nada en el noroeste de Florida tras el embate de Michael” y cada año los termómetros registran la temperatura más alta en los últimos cien años. Cada vez las sequías, las olas de calor y las inundaciones cobran más víctimas. Los mandatarios como Trump, que denuesta los esfuerzos multilaterales para contrarrestar esta amenaza, o como López Obrador, que ha prometido construir más refinerías, tienen en sus manos, y por eso preocupa, el futuro del planeta. Los millones de ciudadanos que queremos que nuestros hijos no hereden un planeta devastado debemos de hacerlos entrar en razón.