Cuatro legislaturas

Durante cuatro legislaturas tuve el privilegiode ser parte de la definición de muchasde las reformas del México moderno.

Mañana concluyo una etapa como legisladora federal.

Durante cuatro legislaturas tuve el privilegio de ser parte de la definición de muchas de las reformas del México moderno. Quizás el más significativo, porque implica un enorme cambio social, fue el pasar de la inclusión de las mujeres en el Congreso a través de una cuota de sólo el 30% hasta ver este 2021, por primera vez en la historia del país, exactamente 250 diputadas y 250 diputados, y la misma paridad en todos los cargos públicos del país.

Desde el Congreso fui actora de tres alternancias en el Poder Ejecutivo, como diputada de la bancada del gobierno calderonista, y senadora y diputada de oposición durante los gobiernos de Enrique Peña Nieto y de Andrés Manuel López Obrador, lo que fue una gran escuela democrática, de aprecio y respeto por la pluralidad y de diálogo y negociación.

Aunque sin el problema de la seguridad resuelto, el país pasó del inicio de la guerra contra las drogas a una franca crítica a la militarización, de una visión del modelo educativo a otra totalmente opuesta, de violaciones sistemáticas de los derechos humanos a una reforma de avanzada, de comprender la amenaza del cambio climático y hacer compromisos internacionales para hacerle frente a fincar la política energética en energías contaminantes, y de una economía en la que predominaban los monopolios a una política de competencia.

Durante estos años se terminó de enterrar al hiperpresidencialismo, ya que con la creación de más organismos constitucionales autónomos se consolidó la visión de un Poder Ejecutivo con menos atribuciones, con límites y contrapesos, y el Poder Judicial también pasó por una reforma integral.

En lo individual, tuve la oportunidad de aprobar el primer presupuesto con perspectiva de género y etiquetar recursos para grupos vulnerables, como adultos mayores, niños y niñas, y personas con discapacidad. Impulsé el parlamento abierto construyendo, de la mano de la sociedad civil, las reformas que crearon el Sistema Nacional Anticorrupción, el Sistema Nacional de Transparencia, el Sistema Nacional de Archivos y la más reciente reforma en materia de protección de datos personales. Además, fui una de las pioneras de la 3de3, que consistió en hacer públicas, primero de forma voluntaria y luego por ley, las declaraciones de impuestos, patrimonial y de intereses, estableciendo así un estándar más estricto a los servidores públicos en el contexto de la lucha en contra de la corrupción. También fui una de las promotoras de la reforma que actualizó el funcionamiento del Servicio Exterior Mexicano.

Como senadora representé a México en diversos organismos multilaterales parlamentarios, desde donde trabajé sobre temas de la agenda global, como la prohibición de las armas nucleares, la paz y la seguridad internacional, el desarrollo sostenible, la lucha contra el cambio climático, la migración, la igualdad de género, el fortalecimiento de la democracia.

En esta primera legislatura de la paridad que concluye mañana, tuve el honor de servir como presidenta de la Cámara de Diputados durante un año lleno de retos como la polarización política, el bloqueo más largo de la historia del Poder Legislativo en el marco de la aprobación del presupuesto y la pandemia por covid-19. A pesar de las adversidades, generamos las condiciones para que la Cámara de Diputados continuara trabajando, honramos nuestra conformación paritaria impulsando la agenda de igualdad entre mujeres y hombres y dignificamos el papel del Poder Legislativo como un contrapeso del Poder Ejecutivo.

Concluyo esta etapa con enorme gratitud, grandes aprendizajes y deseando el mayor de los éxitos a las y los nuevos legisladores. El trabajo por un México mejor no termina y lo seguiré haciendo desde otras trincheras.

           *Diputada Federal.

                Expresidenta de la Cámara de Diputados

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