Cambio de época y parlamento
En las nuevas condiciones, el peso de la mayoría será determinante. Pero eso no debe borrar la pluralidad ni las diferencias.

Laura Rojas
Agora
Como cada 1 de septiembre, el día de ayer, senadores y diputados acudimos a la sesión de Congreso General para dar inicio al primer periodo de sesiones de la LXIV Legislatura. Dicha sesión fue especial porque coincidió con el fin del sexenio del presidente Enrique Peña Nieto y el próximo inicio de un nuevo gobierno, por primera vez en la historia de izquierda, encabezado por Andrés Manuel López Obrador.
Como todos los demás partidos, Acción Nacional explicó cómo será nuestra actuación frente a lo que consideramos un cambio de época y frente al mandato ciudadano de una clase política honesta, austera y que dé resultados.
Debido a la importancia de esta sesión, comparto los principales puntos de nuestra posición como el único partido que puede generar contrapesos al nuevo gobierno y a su mayoría en el Congreso.
Asistimos al inicio de la LXIV Legislatura con la convicción de que ésta no es una época de cambios, sino un cambio de época: la época de la izquierda en el poder. Ésta es su oportunidad de hacer realidad en plenitud su programa y sus ideales, no de repetir épocas pasadas, ni de regresar al país a usos políticos ya superados.
Acción Nacional no viene a oponerse: viene a proponer, acordar y edificar todo aquello que sea para el bien de México, si el ánimo del nuevo gobierno es avanzar por el camino del Bien Común encontrará en nosotros una fuerza constructiva y propositiva.
En las nuevas condiciones, el peso de la mayoría será determinante. Pero eso no debe borrar la pluralidad ni las diferencias. La más grande exigencia para la mayoría de Morena es conducirse con madurez y espíritu democrático. El mandato de los ciudadanos no fue cancelar la democracia ni la pluralidad.
Nuestra Agenda Legislativa tiene como prioridades construir la paz, luchar contra la corrupción, superar la pobreza y la desigualdad, fortalecer nuestra economía y asegurar que México juegue un papel aún más relevante en el orden internacional.
Los legisladores del PAN asumiremos nuestro papel de manera seria y ejerceremos las facultades de control parlamentario. Defenderemos las instituciones democráticas ante cualquier amago o intento de retroceso a los esquemas autoritarios del pasado.
Seamos cautelosos. La democracia y la historia no han empezado el día de hoy. Hacemos un llamado a no idolatrar el pasado porque no se puede gobernar desde el espejo retrovisor, pues los grandes cambios se logran mirando al futuro.
En Acción Nacional vemos el inicio de la LXIV Legislatura como una nueva oportunidad para mostrar a México, a quienes confiaron en nosotros y a quienes votaron por cualquier otra opción, nuestro compromiso con las mejores causas de la República, con la democracia, con un auténtico federalismo y en favor del municipio libre; contra la impunidad y la corrupción; contra la pobreza y la desigualdad.
En Acción Nacional creemos que México necesita un cambio, pero no cualquier cambio. La demagogia y el populismo no son signos de cambio, sino potenciales riesgos de dar un salto al vacío.
A lo largo de nuestra trayectoria parlamentaria, en Acción Nacional nos hemos distinguido por la construcción de propuestas legislativas sólidas y por formar parte activa en las discusiones de los asuntos que han derivado en cambios estructurales y en la transformación de las instituciones del Estado mexicano. Así lo seguiremos haciendo.
Trabajaremos intensamente por un México fuerte, próspero y en paz. Ésa es nuestra misión y nuestro compromiso.