Aguas turbulentas
Lo peor se espera en el invierno, cuando el consumo de energía aumenta y los alimentos pueden escasear

Laura Rojas
Agora
El mundo vive momentos sumamente difíciles. Las divisiones se están haciendo más profundas.
Las desigualdades se están haciendo mayores. Los retos se están extendiendo.
La crisis del costo de la vida está haciendo estragos. La confianza se desmorona.
Las desigualdades se disparan.
Nuestro planeta está ardiendo.
La gente está sufriendo, y los más vulnerables son los que llevan la peor parte.
La Carta de las Naciones Unidas y los ideales que representa están en peligro.
No nos hagamos ilusiones.
Navegamos aguas turbulentas.
Tenemos el deber de actuar.
Y, sin embargo, estamos bloqueados en una disfunción global de proporciones colosales.
Con este tono desesperado y de urgencia hablaba el pasado miércoles António Guterres, secretario general de la ONU, a las y los líderes del mundo reunidos en Nueva York para el inicio de la 77 Asamblea General de la organización.
En efecto, el mundo vive momentos difíciles y en esta especie de corte de caja sobre el estado de la humanidad que la comunidad internacional hace cada año, parecemos ir de mal en peor.
Tras la pandemia vino la invasión rusa a Ucrania que ha generado el disparo de los precios del gas, de los fertilizantes y de los alimentos, afectando a millones de personas en el mundo. Lo peor se espera en el invierno, cuando el consumo de energía aumenta y los alimentos pueden escasear. “Si no se actúa ahora, la escasez mundial de fertilizantes se transformará rápidamente en una escasez mundial de alimentos”, advertía Guterres.
A la crisis coyuntural de la guerra se le suman las otras crisis estructurales que, desde hace décadas, el mundo, debería estar enfrentando con mayor compromiso y eficacia, como el cambio climático y la pérdida de la biodiversidad, la desigualdad y la paz. Estos tres temas fueron el eje del mensaje de Guterres y su llamado a la acción.
Además de Ucrania, el secretario general listó la serie de conflictos que hoy prevalecen en el mundo señalando al mismo tiempo la incapacidad del Consejo de Seguridad para cumplir su mandato y la falta de voluntad para la cooperación internacional. Los problemas en Afganistán, el Cuerno de África, Etiopía, Haití, Iraq, Israel y Palestina, Libia, Myanmar, el Congo, el Sahel, y Siria, entre otros, han cobrado miles de vidas y desplazado a millones.
Otra llamada de atención sigue siendo hacia la defensa y protección de los derechos humanos, particularmente de las niñas y las mujeres, que en diversas latitudes siguen sufriendo abuso, desigualdad, falta de libertades, violencia y muerte. Esto apenas unos días después del asesinato a manos de la policía de la joven iraní Mahsa Amini, quien fue detenida por no llevar puesto correctamente el velo islámico y que ha generado una ola de protestas de mujeres no sólo en Irán, sino en muchos otros países.
Aunque “la crisis climática es el problema que define nuestra época […] está siendo relegada a un segundo plano, a pesar del abrumador apoyo de la opinión pública en todo el mundo. Las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero deben reducirse en un 45% de aquí a 2030 a fin de que haya alguna esperanza de alcanzar el cero neto en emisiones para 2050. Y, sin embargo, las emisiones están aumentando a niveles insólitos y llevan camino de crecer 14% en esta década”, dijo Guterres.
El último gran llamado del secretario general fue sobre la desigualdad y el cumplimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible: “La divergencia entre los países desarrollados y los países en desarrollo, entre el norte y el sur, entre los privilegiados y el resto, se está volviendo más peligrosa cada día”.
Estos enormes retos se dan en un contexto de crítica a la propia ONU, debido a su incapacidad para actuar con oportunidad y eficacia en varios de los temas de la agenda global, los discursos de los líderes de los países que siguieron al de Guterres dan cuenta de ello y del llamado a reformar una organización creada hace ya casi 80 años para que responda al mundo de hoy.
*Politóloga e internacionalista.
Expresidenta de la Cámara de Diputados.