Los riesgos en 2018 (II)
El análisis del Foro Económico Mundial revela 10 riesgos que, de no atenderse, pudieran constituir focos de crisis

Laura Rojas
Agora
Como escribí en la columna anterior, hoy daré cuenta de los diez riesgos de crisis potenciales que presenta el Reporte Global de Riesgos 2018 (GRR, por sus siglas en inglés), del Foro Económico Mundial.
Los riesgos que se desprenden del informe se agrupan en cuatro grandes grupos, a saber: ambientales —los más dominantes en esta edición y que ponen en evidencia la escala del cambio climático—; cibernéticos –que por primera vez ocupan un lugar preponderante, en tanto que afectan la infraestructura de gobiernos y empresas, y precisan de marcos de acción—; económicos —entre los que domina la desigualdad social y el temor a una caída de los indicadores económicos ante la tímida recuperación mundial—; y geopolíticos —ante la naturaleza cambiante de los conflictos y la inestabilidad en algunas regiones del mundo—.
De este análisis del Foro Económico Mundial se desprenden diez riesgos potenciales, que ameritan especial atención debido a que pudieran constituir focos de crisis.
Estas áreas de atención incluyen los cuatro grandes grupos de riesgos, y son: 1) La seguridad alimentaria global, ya que debido al clima extremo, la inestabilidad política en algunas zonas del planeta y las fracturas sociales, una parte importante de la población mundial no tiene garantizado su alimento diario; 2) los efectos adversos de la inteligencia artificial, en tanto que podrían repercutir en el mercado laboral; 3) la debilidad del comercio mundial frente al creciente sentimiento proteccionista, que podría poner en jaque a las instituciones comerciales multilaterales; 4) los retos para la democracia, como la necesidad de fortalecer las instituciones y el respeto a las constituciones; y 5) la pesca ilegal, dado que un tercio del pescado que se consume en el planeta proviene de ésta.
El GRR llama la atención sobre la necesidad de tomar acción ante el daño al ecosistema marino, antes de que sea irreversible.
Otras de las situaciones en las que el mundo debe estar atento son: 6) los riesgos en el sector financiero, para lo cual es necesario fortalecer la resiliencia financiera ante la incipiente recuperación de la economía global; 7) la desigualdad social, en términos de acceso universal a los servicios de salud; 8) las guerras sin reglas, incluidos los ciberataques y las que desafían el principio de proporcionalidad; 9) los conflictos regionales que ponen en peligro a las minorías étnicas y religiosas, ante lo cual es necesaria la promoción y protección de los derechos políticos y culturales.
Finalmente, 10) se nos presenta un llamado de atención para lograr avances en la gobernanza del internet, para lo cual un diálogo abierto entre gobiernos y compañías de tecnología es fundamental.
Podemos decir que el Reporte Global de Riesgos es un llamado a la acción que, al mismo tiempo, abre una ventana de oportunidad para fortalecer las acciones colectivas, la resiliencia, la inversión y la creación
de alianzas.
Las crisis y los riesgos son cada vez más profundos, sofisticados y globales y van desde los más tradicionales, como las tensiones geopolíticas, hasta los que involucran el creciente uso de las tecnologías, el cambio climático e, incluso, las guerras comerciales.
En un mundo cada vez más interconectado, tenemos ante nosotros la oportunidad de fortalecer el multilateralismo, pues solamente mediante la acción colectiva podremos hacerles frente.