Pride: orgullo y esperanza

Por Lucero Calderón Muy pocas películas pueden provocarme un nudo en la garganta y, sin duda alguna, Pride: orgullo y esperanza hizo de las suyas al final de la proyección. No pude evitar sentir respeto y admiración, sumados a un enorme agradecimiento, por todos ...

Por Lucero Calderón

Muy pocas películas pueden provocarme un nudo en la garganta y, sin duda alguna, Pride: orgullo y esperanza hizo de las suyas al final de la proyección. No pude evitar sentir respeto y admiración, sumados a un enorme agradecimiento, por todos aquellos personajes que unieron sus fuerzas para cambiar el rumbo de un país y modificar ciertas condiciones políticas, sociales, culturales y económicas hasta entonces inexistentes.

Este filme, dirigido por Matthew Warchus y protagonizado por Bill Nighy, Ben Schnetzer, Imelda Staunton, así como por George MacKay, retoma un pasaje verídico de la década de los 80 acontecido en el Reino Unido, justo cuando unos mineros, que abogaban por sus derechos y que optaron por irse a huelga, recibieron el apoyo y respaldo incondicional de la comunidad gay, que en esa época era tachada de pervertida por un amplio sector de la sociedad.

Desde los primeros minutos, el espectador es testigo de cómo cada grupo lucha por cambiar las condiciones, tanto al interior como al exterior, y de cómo cada miembro mantiene una lucha constante contra ideas preestablecidas, estigmas y apariencias. En algún momento de la historia se aborda el tema del VIH y sus primeras víctimas en el Reino Unido y se aprecia cómo algunas personas, más sensibles y revolucionadas, crearon las condiciones para generar un cambio real en la sociedad.

Conforme la historia avanzaba me daba cuenta de cómo una buena parte de lo que hoy gozamos y experimentamos, como el hecho de hablar, de relaciones homosexuales y de ver en la televisión contenidos que abordan con naturalidad ese tipo de temas (se me viene a la mente la serie Sense8 de los hermanos Wachowski) fue posible gracias al trabajo de cientos de personas alrededor del mundo, que tuvieron que llevar a cabo medidas de todo tipo para poder otorgarle a ciertas minorías presencia, voz y voto. Este filme es, desde mi punto de vista, una parada obligatoria para todo aquel que quiera conocer un pasaje de la historia del Reino Unido que, sin duda alguna, generó un antecedente y tuvo impacto a nivel mundial.

Al final de la película, en la que se mezclan el drama y la comedia, fue inevitable no sentir respeto y orgullo por gente como la que aparece en la película.

Y tal como lo hacen muchas cintas, al estar basadas en hechos reales, se puede apreciar un homenaje, en el que se resume qué pasó con cada personaje y qué fue lo que hicieron por cambiar su historia y poder ser recordados hoy en día. Sin duda alguna, un filme altamente recomendado.

DIRIGE

  • Matthew Warchus.
     

ACTÚAN

  • Bill Nighy.
  • Ben Schnetzer.
  • Imelda Staunton.
  • George MacKay.

Temas: