Francotirador

Por Adrián Ruiz Villanueva A miles de metros se percibe una monja. Alguien los tiene en la mira; ella va saliendo de una pequeña casa. La sigue un niño, aparentemente de nueve años. La mujer saca algo de su velo, el pequeño lo toma y se echa a correr. La encrucijada ...

Por Adrián Ruiz Villanueva

A miles de metros se percibe una monja. Alguien los tiene en la mira; ella va saliendo de una pequeña casa. La sigue un niño, aparentemente de nueve años. La mujer saca algo de su velo, el pequeño lo toma y se echa a correr. La encrucijada toma por sorpresa a Chris Kyle, marine que lucha por su patria en Iraq. La decisión tomada lo perseguirá el resto de sus días. Así es como inicia el filme y como comienza un viaje hacia la mente y sentimientos de este personaje.

Basada en la autobiografía de Chris Kyle, asesinado antes de que la cinta fuera filmada, la película aborda algunos fragmentos de la vida de este texano, famoso por su puntería y por poseer el récord de muertes como francotirador.

Se percibe a un hombre, en apariencia feliz, con su respectiva familia americana, mientras no estaba en alguna misión, sin embargo, los estragos de la guerra le impidieron disfrutar de la compañía de sus seres amados en su totalidad.

Éste es uno de los ejes principales del filme: las guerras internas y externas a las que se exponen los soldados americanos, todo por su nación.

A sus 84 años, Clint Eastwood sigue mostrando oficio y destreza en su filmografía. Ya había mostrado su arte en cintas bélicas como Cartas desde Iwo Jima o La conquista del honor. En esta ocasión nos vuelve a presentar, por  momentos, la vida de los involucrados en la guerra. Presenta a los iraquíes como personas y no como “algo” a lo que hay que apuntar y aniquilar.

Las escenas de acción son rotundas, estruendosas y con un buen diseño de audio.

En la cara de los soldados americanos, y a través de Kyle como voz principal, observamos a una esposa impotente, pero al mismo tiempo enamorada de su marido y su familia, pero las exigencias de una guerra impiden la armonía familiar.

Por otro lado, si no eres de nacionalidad estadunidense, la mirada que se ofrece luce bastante patriótica, llevada al paroxismo, en la que en cierto modo justifican la guerra y no sólo eso, la endiosan. 

Bradley Cooper en la piel de Kyle se somete a un rigor físico, fue capaz de subir de peso, de entrenarse, pero fue más allá: se percibe una complejidad  emocional, sobre todo por la sicología del personaje.

Todo ello otorga medallas a su desarrollo histriónico, hecho que le valió una tercera nominación al Oscar en forma consecutiva.

El binomio Eastwood-Cooper otorga una cinta desgarradora, reflexiva y ambivalente, en cuanto a los estragos de la guerra y violencia, a la cual sería bueno no dejar de tenerla en la mira.

Dirige:

  • Clint Eastwood.

Actúan:

  • Bradley Cooper.
  • Sienna Miller.

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