Selma
Por Adrián Ruiz Villanueva Ha pasado medio siglo partiendo de los hechos que se narran y, aunque pareciera que la historia sirve como precedente para no volver a cometer los mismos errores, el mundo aún sigue siendo intolerante, lleno de odio hacia sus semejantes, sobre ...
Por Adrián Ruiz Villanueva
Ha pasado medio siglo partiendo de los hechos que se narran y, aunque pareciera que la historia sirve como precedente para no volver a cometer los mismos errores, el mundo aún sigue siendo intolerante, lleno de odio hacia sus semejantes, sobre todo a las minorías.
Sobran ejemplos, como los atentados terroristas, la homofobia, la xenofobia, entre otros. Es por ello que Selma se convierte en una película necesaria, inteligente y, sobre todo, actual.
Ubicada en 1965, el filme presenta todo un movimiento gestado, encabezado por el Dr. Martin Luther King, para conseguir que los negros tuvieran una voz política y decisiva para poder votar; la razón era la obstaculización, en el papeleo, para que los afroamericanos tuvieran su respectiva inscripción.
A través de un movimiento pacifista, llevado a cabo en la ciudad de Selma, Alabama, se muestra el sentir de una comunidad relegada y cómo se obtuvieron resultados, con sus respectivos mártires y sacrificios, para poder alcanzar las metas trazadas.
La cineasta Ava DuVernay, primera mujer afroamericana en obtener el Premio Sundance a Mejor Dirección, destaca por su capacidad para recrear ambientes, así como dirigir actores. Se localiza a un cuadro de actores impecables en su desempeño, sobre todo Oyelowo como Luther King, quien imprime fuerza y emotividad a los discursos expresados; se puede hallar a una Oprah contestataria, quien en cierta escena hasta nos remite a lo realizado al lado de Spielberg en El color púrpura. Cabe resaltar que la también presentadora es productora de la cinta.
Tom Wilkinson se mete en la piel del presidente Johnson en una forma eficaz.
Las imágenes de violencia resultan crudas, pero necesarias para exponer la injusticia y el racismo impregnado en la premisa. Tal vez uno de los inconvenientes son los planos largos: en ellos se alargan los silencios, la intención de dramatismo y ambiente lúgubre es clara, aunque a ratos se abusa de la misma, hecho que termina por restarle ritmo a la cinta.
Selma es una cinta necesaria en muchos sentidos, es un recordatorio de que el mundo debe ser equitativo para todos los que habitan en él. Es una bandera de esperanza, de una lucha inquebrantable que se ondea con la bandera de la paz, de la perseverancia, del tesón y de la solidaridad que el ser humano debe de tener para sus semejantes.
Dirige:
- Ava Duvernay.
Actúan:
David Oyelowo.
Oprah Winfrey.
Tom Wilkinson.
