Sin mayores sorpresas comienza la verdadera contienda por la silla presidencial en Estados Unidos. Esta semana de forma oficial, tras la Convención Demócrata, Joe Biden aceptó la nominación con una única misión: sacar a Donald Trump de la Oficina Oval.
Cientos de celebridades, políticos e intelectuales manifestaron su apoyo al candidato demócrata y su compañera de fórmula, Kamala Harris, con la firme y prioritaria intención de deshacerse de Trump. Entre las voces que destacaron encontramos a Barack y Michelle Obama, Bill Clinton, el exótico Bernie Sanders y muchos otros.
Pero no sólo son los demócratas quienes votarán contra el polémico magnate. Dentro del Partido Republicano son muchos quienes prefieren que su partido pierda la presidencia antes que permitir que Trump
sea reelecto: George W. Bush, Mitt Romney, John Kasich, Tim Miller y miles de ciudadanos anónimos decepcionados por los republicanos.
Aunque las encuestas fallaron en las elecciones pasadas cuando auguraban el triunfo de Hillary Clinton, es una realidad que permiten medir el pulso de la vida política del país. Casi todos los sondeos dan una ventaja de más de 10 puntos a Joe Biden en los comicios, aunque en las últimas semanas Donald Trump se recuperó un poco. Una encuesta (realizada por YouGov Economist) apunta que un 9.6% de votantes tradicionalmente republicanos estaría dispuesto a votar por Joe Biden tras la convulsiva gestión de Trump.
Como mencionábamos la semana pasada en este espacio, Joe Biden tiene una tarea titánica en caso de ganar la presidencia y, por lo pronto, conocemos que dentro de las acciones con las que busca revertir el daño causado por Trump estará:
1. Retomar y reconstruir la Ley de Cuidado de Salud Accesible para que 97 por ciento de los ciudadanos tenga cobertura (aquel Obamacare que tanto obsesionó a Trump)
2. Fortalecer a la clase media y subir el salario mínimo.
3. Educación gratuita hasta la Universidad.
4. En temas judiciales: cambiar las leyes de migración promovidas por Trump, control de armas, legalización de la mariguana y terminar con la pena de muerte.
5. Priorizar la agenda verde.
6. Regresar al multilateralismo.
7. Reconstruir las dañadas relaciones internacionales.
A pesar de no contar con el carisma de Barack Obama y en múltiples ocasiones pecar de falta de liderazgo, Joe Biden representa una figura empática, cercana al ciudadano de a pie. Sus tragedias personales le han ganado la simpatía de la clase trabajadora, y más ahora con la creciente tragedia ocasionada por la pandemia. La figura de un hombre que logró resurgir tras la desgracia pone contra las cuerdas a un Trump caracterizado por su falta de sensibilidad, exceso de arrogancia y cinismo.
¿QUÉ DICE TRUMP?
El matrimonio Trump-López Obrador concluyó, luego de las ridículas declaraciones del presidente amante de los McTríos.
Sus declaraciones respecto a la pandemia en México rayan en lo absurdo, asegurando (entre líneas) que México tiene más casos e incluso le llamó a su vecino del sur un país de Sudamérica.
También afirma que si Joe Biden gana, Estados Unidos se convertirá en Venezuela.
Ambos bandos jugando al exhorto del voto por miedo y por eliminación. ¿Acaso lo estarán asesorando agencias de marketing político de México?
Aunque las encuestas perfilan una clara victoria de Joe Biden (incluidos estados tradicionalmente republicanos como Texas) y la polarización que vive Estados Unidos los urge a un cambio de ruta, no habría que confiarse.
Donald Trump siempre tiene una sorpresa preparada y su base votante no permitirá una victoria sencilla. Los intereses por mantener el statu quo y las alianzas económicas pondrán toda la carne al asador para reelegir a Trump. ¿Será capaz Joe Biden de librar las artimañas de Trump?
