Adiós 2016
Éste ha sido un año de suspiros, suspiros
de nostalgia, de alegría, de agradecimiento.
Me llegan mensajes que opinan que este año que está por terminar ha sido malo. Juan Gabriel, David Bowie, George Michael, Prince, Trump, las estupideces del peor presidente que ha tenido este país, entre muchas otras cosas. Algunos datos que en efecto inclinan la balanza hacia el lado negativo, mas cada uno de nosotros tenemos una visión íntima y personal. Para mí, éste ha sido un gran año, un año de crecimiento, de aprendizaje, de soltar amarres y atar lazos. 2016 me trajo regalos importantes, muchos de esos momentos en los que piensas que todo, todo lo vivido ha valido la pena. Estos son los instantes que me hacen caer en cuenta; todo lo que nos pasa es bueno, simplemente porque es vida. Me siento agradecida porque en este año entendí que el amor no es algo que te sucede, sino eso que permites, o no, fluya dentro de ti, no es tampoco algo que se pide, sino que se da, es una decisión y un acto de voluntad, que sólo es posible si empiezas por ti mismo. Éste ha sido un año de vuelta a casa, de contactar con esa niña que llevaba un tiempo abandonada dentro de mí. Éste ha sido un año de suspiros, suspiros de nostalgia, de alegría, de agradecimiento. Ha sido un año de lágrimas, lágrimas de risa y de tristeza, pero también de lágrimas por ese amor que se desborda por los ojos. 2016, año de excavaciones profundas, de escapes, de extenuantes caminatas mentales, de pausas, de idas y venidas, de bellísimas pausas, año de vientos suaves y de huracanes, año de entrega, de sueños, de alturas, de desilusiones comprendidas, de menos búsqueda y más conquista. No sé qué me depara este 2017, mas estoy lista y muy emocionada para darle la bienvenida con amor.
Gracias 2016, no fuiste un año malo.
