¿Quiénes podrían ser?... (II)

Juan José Serrano

Juan José Serrano

Área común

La semana pasada inicié la narración sobre los posibles integrantes de la selección nacional para el próximo Mundial. Esta lista, como expliqué en la entrega anterior, obedece a la serie de convocatorias realizadas por el director técnico (DT), Javier Aguirre, y con base en ello elaboré esta relatoría, con el apoyo y asesoría de un especialista en este deporte, Rafa Fernández, como igualmente lo señalé.

Continuaré con el posible representativo nacional. De la misma manera, línea por línea. 

Mediocampistas: Luis Romo causó cierta sorpresa con su nominación, aunque ha demostrado con creces, a través de su trayectoria, que merece estar en el Tri. Es plurifuncional, un gran stopper y medio centro. Erik Lira, sin duda, es uno de los futbolistas estructurales en el funcionamiento del DT; genera oportunidades ofensivas y también realiza el esfuerzo para recuperar el dominio del balón. Insisto, será columna vertebral del conjunto. Brian Gutiérrez es de los elementos que practican el futbol con alegría; espero que tenga muchos minutos sobre la cancha. Posiblemente sea su juventud, pero transmite ambición y deseos de triunfar. Considero que puede ser de los jugadores que sean adquiridos por un equipo europeo después del Mundial. Gilberto Mora es el más joven del grupo, aunque entiende futbol posicional como si tuviera 40 años. Si bien en este torneo podría no tener mucha participación, se espera una gran entrega durante el tiempo que permanezca en la cancha. Sin duda, es uno de los jugadores que podrían construir una gran historia con el paso de los años. Edson Álvarez, capitán del equipo cuando le ha correspondido defender la camiseta tricolor, pone orden tanto en la ofensiva como en la zaga; debe superar la lesión que le aqueja para estar al cien por ciento y volver a ser el eje estructural del once nacional. Álvaro Fidalgo es uno de los dos posibles naturalizados que portarían la playera mexicana. De origen español, en los pocos encuentros en los que fue convocado por Aguirre demostró ser un elemento creativo y con deseos de ganarse un sitio en el cuadro; incluso, en alguno de los partidos previos de preparación fue, sin duda, el mejor hombre del Tricolor sobre el terreno de juego. La competencia entre Álvarez, Romo y Lira será de alto nivel futbolístico y eso resultará, sin duda, en beneficio del equipo nacional.

Delanteros: Alexis Vega, con gran destreza y velocidad, genera oportunidades importantes; resulta desequilibrante e incómodo para la defensa rival. Será uno de los integrantes que vale la pena seguir. Roberto Alvarado es un futbolista elusivo, al igual que Vega, rápido en pensamiento y determinaciones. Busca constantemente el arco y ejecuta con precisión. Santiago Giménez es un atacante de quien se espera una actuación destacada, no obstante que la delantera es la línea con mayor número de elementos sobresalientes en sus torneos locales. Julián Quiñones es el otro naturalizado que tiene amplias posibilidades de convertirse en uno de los delanteros de la selección nacional. Es importante mencionar que llegó al futbol mexicano a los 16 años, la casaca la tiene ganada ya. Al igual que Fidalgo, ha mostrado ambición por formar parte de la lista definitiva y calidad cada vez que ha tenido oportunidad de participar. Raúl Jiménez es, sin duda, un referente para el conjunto, con una historia importante dentro de la selección mexicana. Infalible y contundente en el cobro de penales, condición que le ha valido reconocimiento a nivel internacional.

Como lo define con contundencia Rafa Fernández, con el trabajo realizado hasta el momento, más los esfuerzos que continúen sumándose en el futuro, debemos aspirar a que el equipo mexicano alcance un nivel en el que no requiera ser local para contender por uno de los primeros cinco o seis lugares. En mi opinión, y estoy convencido de ello, este conjunto puede generar resultados muy superiores a los que se esperan de manera general. Hoy juegan verdaderamente como un bloque; no existe uno o un par de futbolistas “estrella” sobre quienes recaiga la mayoría de las expectativas, como ocurre en otros representativos. No tengo la menor duda de que el Tricolor, en esta contienda, puede disputar los primeros cinco puestos y, en una de ésas, sorprendernos con una posición todavía mejor en la tabla final.

Me parece que tenemos una gran oportunidad frente a nosotros, no sólo para demostrar que realmente somos una potencia futbolística, sino también que las y los mexicanos podemos coincidir, aunque sea en una sola actividad, como país enfocado en un objetivo común. Veremos de qué somos capaces.