La Selección Nacional por fin ganó su segundo partido en fase de eliminatoria directa en un Mundial, rompiendo así el maleficio tras más de 40 años. Aquel famoso y celebrado triunfo del 15 de junio de 1986 ante Bulgaria ya tiene compañía tras la victoria sobre Ecuador.
Aquella tarde con el legendario gol de Manolo Negrete y otro de Raúl Servín, el Tricolor logró meterse a unos cuartos de final. Con ese resultado y después con la eliminación a manos de Alemania en tanda de penales, México logró cerrar su mejor participación en el certamen. Nadie imaginaba que pasarían cuatro décadas para que de nueva cuenta pudiera obtener un triunfo en la segunda fase del Mundial.
Tras una primera ronda con poca constancia, pasando de momentos positivos a otros de mal funcionamiento, el Tri consiguió por primera vez en su historia ganar los tres partidos de su grupo, cerrando con una victoria sobre Chequia que generó mejores sensaciones gracias a un muy buen segundo tiempo. Con esa motivación y sin conceder goles llegó la gran oportunidad ante Ecuador de dejar atrás tantos intentos fallidos.
Con una afición que jugó su partido, la selección salió al campo sin titubeos y disputó no sólo sus mejores 45 minutos en lo que va del torneo, posiblemente nos brindó la mejor actuación que yo recuerde en un Mundial, con un extraordinario funcionamiento colectivo e individual que le permitió pasarle por encima a un seleccionado ecuatoriano que tardó en meterse al encuentro y para cuando lo hizo fue demasiado tarde.
La actuación le permitió al combinado nacional irse al descanso con mucha tranquilidad, luego de brindarnos un extraordinario primer tiempo. Para luego manejar la segunda parte del duelo con inteligencia, regalando más de lo deseado la pelota y el terreno de juego a Ecuador, pero casi siempre bien parado atrás.
Con actuaciones de alto nivel de varios futbolistas, destacando a Gilberto Mora. El joven de 17 años volvió a demostrar una madurez fuera de lo común para un jugador de su edad. El mediocampista ofensivo de Tijuana manejó los hilos del equipo, causándole muchos problemas a los ecuatorianos, que al preocuparse tanto por lo que hacía, le abrieron huecos entre líneas al resto de nuestros seleccionados.
Mientras el ataque hacia lo suyo, la defensa sigue con su paso histórico, uniéndose al Brasil de 1986 y a la Italia de 1990 como los únicos equipos que han logrado ganar sus primeros cuatro duelos de un Mundial sin recibir un solo gol. Ese balance tiene al Tricolor a un triunfo de hacer algo que nunca ha conseguido: ganar dos duelos de segunda fase en el mismo certamen.
El domingo ante Inglaterra, la selección tiene una cita con la historia. Obvio que los ingleses por talento individual son los favoritos, pero jugar en casa es un factor que no se debe hacer de lado, México nunca ha perdido en el Azteca en un juego de Mundial.
En lo que llega esa cita, lo que queda es disfrutar del momento, tras una actuación que ya es parte de la historia de nuestro futbol y que genera esperanzas de que los cuartos de final son posibles.
