Constitución Política
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos cumplió 101 años de su vigencia. Promulgada en 1917, es la norma fundamental que rige jurídicamente a nuestro país, fija los límites al poder y define con claridad las relaciones entre éstos (Legislativo, Ejecutivo y Judicial), así como entre los tres órdenes de gobierno, y sienta las bases para la organización de las instituciones públicas de la nación. En tanto que, pacto social supremo del pueblo mexicano, establece los derechos y los deberes de la sociedad mexicana
El texto constitucional cuenta con nueve títulos que contienen 136 artículos y 19 transitorios. Los primeros 39 artículos son la parte dogmática que contienen los derechos humanos y las garantías de los mexicanos, extranjeros y las obligaciones de los ciudadanos; y 98 restantes son la parte orgánica que define con claridad y precisión la organización de los poderes públicos de la nación, definiendo sus ámbitos competenciales, a la soberanía nacional que radica en el pueblo y la forma de gobierno que debemos tener; esto es, una República representativa, democrática, laica y federal, compuesta por estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior y por la CDMX, todos unidos en una federación.
La Constitución tuvo sus precedentes en la de Apatzingán de 1814, la Centralista de 1824 y la Federalista de 1857, con respecto a esta última, los cambios fueron la eliminación de la reelección de Presidente de la República y del cargo de vicepresidente, así como la creación del municipio libre, siendo la primera Constitución en el mundo que incluyó derechos sociales.
Nuestra Constitución ha sido modificada 699 veces desde su promulgación. Ella define en su artículo 135 el proceso para reformarla o adicionar el contenido de la misma, siendo por el voto de las dos terceras partes de los integrantes del pleno Congresional y posterior aprobación de la mayoría de las legislaturas de los estados de la República.
La Ciudad de México, en cuanto una entidad federativa más del país al dejar de ser considerada Distrito Federal, el 17 de septiembre de este año estrenará su Carta Magna promulgada por una Asamblea Constituyente sui géneris, integrada en su mayoría por “grillos históricos” inventariados en los partidos políticos nacionales y algunos juristas con cierto retoque de prestigio mal ganado.
El resultado fue un documento de 120 páginas, dentro de las cuales están insertos 40 artículos transitorios y 71 separados por ocho títulos antecedidos por un preámbulo. Documento vanguardista que incorpora mucho de nuestra realidad social, como el uso médico y terapéutico de la mariguana, las labores de las trabajadoras domésticas, los derechos de asociación de comerciantes ambulantes, de la comunidad lésbico, gay, bisexual, transexual, transgénero, travesti e intersexuales, la figura del matrimonio y concubinato.
Cambia la denominación de las delegaciones por alcaldías y la creación de su respectivo cabildo (más burocracia) y la posibilidad de remover a todos los representantes electos cuando al menos diez por ciento de las personas inscritas en el padrón electoral así lo demanden.
Documento que provocó siete conflictos constitucionales: cuatro acciones de inconstitucionalidad promovidas por la PGR, la CNDH, los partidos Morena y Nueva alianza y tres controversias de la Presidencia de la República, el Senado y el Tribunal Superior de Justicia de la CDMX; asuntos de gran relevancia son: la creación de nuevas instituciones como el Consejo Judicial Ciudadano que elegiría a los jueces y magistrados, evitar que el presidente del Tribunal sea al mismo tiempo del Consejo de la Judicatura, la autonomía de la Procuraduría de Justicia y la elección de los Fiscales General de Justicia, Electoral y Anticorrupción, el Instituto de Transparencia, la división del Tribunal Superior de Justicia, del Instituto de Planeación Democrática y Prospectiva, etcétera. De los precandidatos a la Presidencia, sólo AMLO ha dicho que revisará las Reformas Energética, Laboral y Educativa. El revisionismo constitucional es bueno, lo que sería antipatriótico sería romper el orden constitucional para perpetuarse en el poder. Dicho de otra manera, AMLO genera desconfianza, pues al fin émulo de Chávez y Maduro, de ganar pretenderá quedarse 20 años en la silla presidencial. ¿O no, estimado lector?
