Deterioros
México ha tenido un negativo desempeño en reducir la pobreza en comparación con otras subregiones y Centroamérica, concluyó el Banco Mundial. Un informe del organismo sobre pobreza, empleos y salarios, revela que México redujo los niveles de pobreza de 28.5% de la población en 2008, a 27.6% en 2012, es decir, aquellos que viven con menos de cuatro dólares al día. Se redujeron en cuatro años sólo 0.9 puntos porcentuales y, en el caso de la pobreza extrema, que concentraba 13.6% de 2008, pasó a 11.4% en 2012, 2.2 puntos porcentuales en cuatro años.
Para la secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles, atender la pobreza en México es un gran desafío para el Estado mexicano, pues este esfuerzo es intersectorial, “es momento de democratizar la productividad, para que los pobres no vivan de subsidios”. La última medición de pobreza del Coneval indica que más de 55 millones de personas están en esa condición, lo que significa que uno de cada dos mexicanos está en situación de riesgo y vulnerabilidad. Tiene razón Rosario Robles al afirmar que el ingreso es el mejor instrumento para romper el círculo de la pobreza, y más cuando menciona que existe la necesidad de trabajar en los asuntos de política demográfica, pues entre 2012 y 2014 nacieron en condición de pobreza un millón 200 mil mexicanos, significa, estimado lector, que México es una gran fábrica de pobres.
Agreguemos un país donde la caída de los precios del petróleo está por los suelos, la mezcla del crudo mexicano ha perdido 34.1% de su valor, únicamente del 6 de mayo al 21 de agosto del presente año. La cotización más baja desde 2009.
Y donde la economía china arrastra a los mercados, hundiendo al peso mexicano, registrándose otra jornada negra en su cotización frente al dólar, vendiéndose en bancos en 17.47 pesos.
Frente a estos avatares de la economía, que produce más desigualdad y pobreza en el mundo, tenemos instituciones que ayudan al mejoramiento de la economía familiar. La Profeco, cuya titular es Lorena Martínez, ha desplegado programas rápidos y eficaces, anunció uno para verificar los comercios del país y evitar alzas especulativas en los precios de productos, sobre todo de la canasta básica, con el pretexto del aumento de la paridad del peso-dólar. Así, el huevo, el pan, las tortillas y en general los alimentos, no deberán registrar aumentos.
Así lo ha hecho con el tema educativo al ingresar más de 30 millones de estudiantes a sus escuelas, instalando ferias de regreso a clases en todo el país, ofreciendo todo tipo de artículos escolares con descuentos de hasta 50% en uniformes y útiles escolares o realizando presencia institucional en la reciente temporada vacacional en aeropuertos y centrales camioneras del país, instalando sus módulos para atender cientos de quejas por demora de vuelos aéreos y sobrevendidos, con sanciones económicas importantes. Ahí se atienden los daños y pérdidas de equipaje. Ahora que la gente está gastada por las inscripciones a escuelas y el pago de colegiaturas, la Profeco revisa que la compra de uniformes e insumos escolares no sea condicionada y el aumento de las colegiaturas sea con la autorización de la Asociación de Padres de Familia.
Y de las casas de empeño que florecieron como hongos por todo el país, que parecieran tiendas para el lavado de dinero, la Profeco tiene registradas casi cuatro mil de las nueve mil 50 que existen, en éstas se concentra 80% del mercado y, por supuesto, para corregir una herencia de las administraciones panistas, destaca el esfuerzo de meter en orden a las 11 mil seis gasolinerías del país, donde han verificado mil 500, dando prioridad a las mil 96 denuncias que ha recibido con sanciones importantes en más de 500, y encontrando, la procuradora Lorena Martínez, que el crimen organizado evita que muchas gasolinerías sean verificadas, “incluso envían matones para recibir a los verificadores”. Además de los famosos software que utilizan para vender litros incompletos de gasolina. Valiente trabajo de Lorena Martínez, pero más sus denuncias. ¿O no, estimado lector?
