Hay selecciones valiosas en el mundo tan sólo por la nómina de sus integrantes. Francia lidera el valor económico como selección (ranking de Forbes) con 1,748 millones de dólares porque tiene futbolistas que se cotizan caro. Tan sólo Mbappé vale 207 millones de dólares, por ejemplo.
La segunda selección más valiosa, por lo cotizado de sus jugadores, es Inglaterra, que vale 1,564 millones de dólares, y ahí encontramos, por ejemplo, a Jude Bellingham, cotizado en 149.5 millones de dólares, o Declan Rice, en 138 millones de dólares. La tercera selección más valiosa es España, con un valor de 1,403 millones de dólares, donde el joven Lamine Yamal vale más de 200 millones de dólares, Pedri se cotiza en 172.5 millones de dólares y Pau Cubarsí con 92 millones de dólares.
SELECCIÓN MEXICANA, NO VERLA POR EL VALOR DE SUS JUGADORES
México no aparece en este ranking realizado por Forbes, ni en otros, como una selección valiosa. Y, sinceramente, la Selección Mexicana de Futbol tiene un valor económico notable. Tan sólo ayer, en el Estadio Ciudad de México (Estadio Azteca), en la inauguración del Mundial, México apabulló la tribuna con puras playeras verdes.
Y ahí es cuando vemos que el modelo de negocio de la Selección es distinto a los demás equipos nacionales.
ADIDAS Y PLAYERAS
En primer lugar, está la venta de playeras. Para Adidas y, por ende, para la Selección Mexicana, representa un negocio que varios calculan mayor a los 150 millones de dólares en años mundialistas. No hay duda. Y de ahí se deriva toda la venta de mercancía relacionada con la Selección: otras prendas de vestir, termos, llaveros, bolsos. Todo el merchandise.
DERECHOS DE TRANSMISIÓN, CLAVE
En segundo lugar, el negocio principal de la Selección está en los derechos de transmisión por televisión. Tiene contratos para transmitir sus partidos vía televisión abierta. También los tiene en streaming con Vix, por ejemplo. En esos contratos por streaming vemos que Claro Sport (de Carlos Slim) quiere participar para los próximos años. Además de playeras y mercancía, así como los derechos de transmisión, la Selección suele hacer giras a Estados Unidos en partidos amistosos que le dejan ingresos importantes.
COCA-COLA, AT&T, BANORTE, PATROCINADORES
Son los famosos partidos que, en tono de broma, les llaman moleros (da tiempo para ir al mall de compras porque son aburridos). Y, al final, una última fuente de ingresos son los patrocinadores. Las marcas reconocen en la Selección Mexicana una buena sociedad, en imagen y rentabilidad. Y quieren estar con ella. Por supuesto, está Adidas. Desde el año 2007 se ha llevado el contrato, en exclusiva, para las playeras oficiales de la Selección Mexicana. Y en 2024 refrendó el contrato por otros diez años, dejando fuera a Nike y Puma.
En patrocinadores también encontramos a Coca-Cola, la empresa de bebidas, que lleva décadas con la Selección Mexicana. De ahí han venido ediciones especiales en botellas o latas. Además, Coca-Cola tiene una alianza con la FIFA y en México trajo la Copa mundialista.
Acabamos de encontrar a AT&T México como aliado de la Selección Mexicana desde el año 2019. Ha sido una estrategia inteligente, donde incluso la compañía telefónica hasta tiene un plan de pago, MiSelección, y donde se obtienen artículos oficiales de la Selección.
Y ni se diga de Banorte, que ha entrado de lleno al futbol. Con el Tri es patrocinador, ofreciendo puntos en los días de partidos o playeras como premios. Pero también participa activamente en el Estadio Azteca, que ahora se llama Banorte.
Como vemos, la Selección Mexicana tiene un buen modelo de negocios, rentable y, además, con posicionamiento de marca. Entre patrocinios, partidos en Estados Unidos, playeras y, desde luego, derechos de transmisión, la Selección quizá no tenga a los jugadores mejor valuados, pero sí una buena marca y un modelo de negocio.
CAMIONETA DE BANQUEROS, VANDALIZADA
La camioneta llevaba a varios banqueros que apenas llegaban a tiempo para la inauguración del Mundial en el Estadio Ciudad de México. Sin embargo, varios grupos de protesta comenzaron a vandalizar la camioneta donde viajaban. No fue un tema contra los banqueros, sino una protesta de quien fuera llegando al estadio a la inauguración del Mundial. Los banqueros pertenecientes a la Asociación de Bancos de México, presidida por Emilio Romano, llegaron tarde, aunque vieron el partido completo de México contra Sudáfrica. No les pasó nada más que un susto.
