Prueba de fuego para el Banco de México. Ayer cuando se confirmó el alza en las tasas de interés de la Reserva Federal, con una elevación de un cuarto punto, de 3.50%-3.75% a 3.75%-4.0%, se comenzó a ver qué tanto puede sostener su tasa de 6.50 por ciento.
WARSH, CON PERMISO TRUMP
La Reserva Federal, presidida por Kevin Warsh, a pesar de tener un banquero central propuesto por Donald Trump, se desligó de él, y ha hecho su trabajo: velar por la inflación.
El objetivo inflacionario de la Reserva Federal es de 2% anual, y ha estado rondando 3.4% anual. Hay presiones inflacionarias, primero por los aranceles, que fueron de una sola vez, pero después por el alza de los combustibles, donde el diésel llegó a niveles no vistos en años.
Warsh ya había advertido al mercado la posibilidad de elevar tasas, desde la reunión en Jackson Hole. Lo cumplió. Y mostró un banquero “halcón”, dispuesto a hacer su trabajo como banquero central autónomo, de elevar tasas, aunque no le guste a Trump.
DIFERENCIAL DE TASAS, SE REDUCE
El nuevo nivel de tasas de la Fed desde luego cambia la situación con México. Nuestro país ha gozado de un diferencial de tasas que hace atractivo a los capitales invertir en instrumentos en pesos mexicanos. El diferencial de tasas, si bien ha disminuido, se ha mantenido cercano a los tres puntos porcentuales.
Banxico ha sostenido la tasa de 3.50% sin problema. Incluso, ese nivel de tasa ha permitido a los inversionistas internacionales realizar el carry trade, donde traen inversiones a muy baja tasa, y la invierten en pesos mexicanos a una tasa más atractiva.
6.50% PUEDE AGUANTAR
¿Qué tanto podrá Banxico mantener su tasa de 6.50%? Todo hace indicar que el banco central, gobernado por Victoria Rodríguez Ceja, sí podría resistir por un tiempo el nuevo nivel de tasa de la Fed.
En primer lugar está la inflación. La inflación en agosto se mantuvo en un buen rango, de 3.26%, cercano al objetivo del banco central, de tener una inflación anual de 3 por ciento. Pero también está el nivel del peso mexicano, donde para el mismo CCE, presidido por José Medina Mora, ya se le hacía costosa la sobrevaluación de nuestra moneda.
El tener una moneda fuerte frente al dólar, le resulta más caro a los exportadores que venden con un peso más caro. Pero también ha provocado cierto encarecimiento para el turismo estadunidense que llega a México. Y ni se diga en las remesas, que al tener un peso más fuerte frente al dólar se hacen más pequeñas.
Todo hace indicar que Banxico podrá resistir los embates del nuevo nivel de tasa de la Fed…en el corto plazo. Si la Reserva Federal sigue subiendo tasas, como se prevé, entonces el banco central de seguro tendrá que cambiar el sentido de la política monetaria, otra vez hacia un alza en tasas. Y el entorno va a ser más complicado.
CAE PASAJE A CANCÚN, LOS CABOS Y VALLARTA
Los principales destinos turísticos del país, la están pasando mal. Durante los principales meses de verano, julio y agosto, los destinos de playa más conocidos, Cancún, Los Cabos, Puerto Vallarta, vieron disminuir su tráfico aéreo de pasajeros.
Incluso Miguel Torruco, exsecretario de Turismo, en un clásico fuego amigo, recordó lo sucedido en la caída del tráfico áreo, en Cancún de -8.8%; Puerto Vallarta de -11.2% y Los Cabos de -6-6 por ciento.
Aquí vale la pena la explicación de la actual secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez, donde recuerda que han subido los precios de las tarifas aéreas. Josefina tiene razón.
También nos afectó el peso fuerte, que para el turismo estadunidense (el principal para México) se le hizo más caro venir a México.
Pero, desde luego, también nos ha afectado el tema de la inseguridad, y saber que no podemos dormir en nuestros laureles. México necesita seguir impulsando la marca México, garantizar la seguridad de los destinos. Y para ello no ayuda mucho el nuevo Derecho de No Residente, que se cobra a los turistas, y que aumentó en más de 35%, como lo alertó el Consejo Nacional de Empresas Turísticas (Antonio Cosío) al reunirse con el secretario de Hacienda, Edgar Amador, y que el mismo secretario dijo que se iba a revisar.
