¿El parentesco o la idoneidad?
¿Quién no tiene o ha tenido un parentesco por el que es cuestionado? Es ése el motivo por el que hoy se cuestiona el nombramiento de la nueva titular de la Procuraduría General de la República. Sólo que antes cabe preguntar, ¿qué es incómodo y para quién? ¿Tener ...
¿Quién no tiene o ha tenido un parentesco por el que es cuestionado? Es ése el motivo por el que hoy se cuestiona el nombramiento de la nueva titular de la Procuraduría General de la República. Sólo que antes cabe preguntar, ¿qué es incómodo y para quién? ¿Tener un hermano que sirve en la principal empresa de comunicaciones a nivel nacional es ilícito o ilegítimo? ¿Está mal, o es ilegal, tener un parentesco de consanguinidad entre dos profesionistas exitosos con trayectorias radicalmente distintas?
Ése es el mundo de la pureza al que hoy se le debe responder y aclararle cuáles son los méritos profesionales de Arely Gómez González para ser designada como titular de la PGR.
Debo aclarar: no soy objetivo, debido a que, cuando fui titular de la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales recibí de la actual procuradora General la institución que me correspondió dirigir durante dos años y medio (2010-2012). De su parte, recibí una institución sana y con un impulso positivo que luego me permitió alcanzar los mayores índices de eficiencia en la investigación y persecución de los delitos electorales en la historia de la fiscalía. Ambos nos enfrentamos a una cerrazón presidencial para admitir la necesidad de dotar a la FEPADE de mayores herramientas legales para perseguir efectivamente los delitos electorales.
Casualmente, también a ambos nos tocó enfrentarnos a una serie de presiones políticas e injerencias indebidas por actuar con imparcialidad y apego a la ley, lo cual nos obligó, en distintos momentos, a tener que dejar antes de tiempo el cargo para el cual fuimos designados.
Esos elementos que expongo, son argumentos sólidos y objetivos para afirmar que el nombramiento de la actual procuradora General de la República tiene méritos propios y se sustenta en hechos concretos que tienen que ver con su trayectoria como abogada en la procuración de justicia y en el sistema de justicia.
Ahora bien, a diferencia de “los puros” carezco de una bola de cristal que me permita, desde ahora, poder prejuzgar la mala y espuria gestión que ya le vaticinaron.
Queda claro que los retos que tiene cualquier perfil profesional que hoy se considere idóneo para ocupar la titularidad de la PGR son enormes y de muy difícil pronóstico de éxito. No por la capacidad o no de la actual titular, sino por los enormes rezagos y vicios internos que durante décadas ha acarreado la procuración de justicia a nivel nacional.
Por lo mismo, cualquiera que hoy hubiera aceptado esa responsabilidad requiere de una alta valentía y de ser consciente del gran sacrificio personal que conlleva el ejercicio de esa función; además de la alta probabilidad de una dosis de ingratitud y mezquindad al final de la gestión.
Cabe preguntar: ¿a quién le gustaría llegar todos los días a su trabajo y conocer sobre gente descabezada, desaparecida o particularidades de los peores casos de crueldad humana? Se trata de una posición donde, mayoritariamente, sólo se reciben malas noticias, donde nadie está satisfecho al cien con las decisiones que ahí se toman, pues no se acaba de salir de resolver un mal nacional, cuando ya hay dos o tres más estallando en el escritorio de su titular.
Insisto: las cualidades de quien, por mandato constitucional, es el Abogado General de la Nación no se pueden medir por un parentesco, sino por la trayectoria y las cualidades profesionales que se requieren para lidiar con los peores problemas nacionales y de muy compleja solución.
Por lo mismo, la idoneidad en el cargo de la actual procuradora se dará a partir de casos concretos que acrediten fehacientemente la estricta aplicación de la ley para propios y extraños; con una depuración real de todos aquellos elementos ineficientes y que deshonran a la procuración de justicia; así como con la capacidad de construir con hechos la credibilidad de una instancia que está llamada a tutelar los intereses colectivos y ningún otro. En ese sentido cabe preguntarles a los puristas: ¿qué importa más?, ¿el parentesco o la idoneidad?
*Abogado y extitular de la Fepade
