La verdad sobre los homicidios capitalinos
Desde hace muchos años, la percepción presenta que la Ciudad de México es muy propensa al homicidio. Nada más inexacto y para ello quisiera acarrear algunas cifras que he ido obteniendo. Desde luego, no descarto la premisa moral que un solo homicidio es un asunto muy grave por su propia fatalidad.
De allí que nadie pretenda decir que es muy bueno que haya pocos homicidios. Pero que sean pocos es una verdad nada despreciable. Tampoco soy de los que considero que la Ciudad de México es un paraíso porque no se realizan los múltiples homicidios que a diario suceden en otras urbes. El mal de muchos no nos consuela, pero tampoco podemos despreciarnos por estar mejor.
Lo que quiero decir es que debemos aceptar que la mayor parte de los homicidios en nuestra capital son problemas directos entre los afectados y no el producto de una violencia indiscriminada que nos pudiera atrapar en cualquier pasaje callejero.
Frente a los datos e indicadores del homicidio doloso en el último año en la Ciudad de México, es bueno conocer las cifras y señalar que, a pesar del incremento que se ha venido dando, esto no rebasa la estabilidad histórica que se ha presentado desde el año 2000 en este delito. Este promedio diario es de 2.8 homicidios por día.
En ese contexto, al mes de enero del 2017, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la Ciudad de México ocupa el lugar número 18 a nivel nacional con una tasa por cada 100 mil habitantes de 1.1 por debajo de la tasa nacional que es de 1.6.
Este posicionamiento nacional, también nos muestra dicha estabilidad y, cuando en un delito su frecuencia es muy baja, cualquier movimiento se interpreta como una variación porcentual significativa. Las interpretaciones no siempre se hacen en su justa dimensión, ya que no se refieren a la estabilidad histórica, sino sólo comentan el incremento de homicidios respecto al año pasado y lo hacen en una forma alarmista, sin analizar el contexto general de seguridad que tiene la Ciudad de México.
Es así que debe tomarse en cuenta la permanente transformación que existe en la ciudad. La composición social de 1997 no es la misma del 2017. Las generaciones cambian sus hábitos, tanto en lo moral como en lo inmoral. Esto se refleja en una sociedad ya que las diferencias entre personas que siempre han existido y que antes se dirimían en una discusión o a lo mucho a golpes, ahora se dirimen con armas.
Es por eso que el gobierno de la Ciudad de México, ha pugnado por que se incrementen las penas por el uso de las armas, debido a que existe una gran circulación de ellas que se adquieren con facilidad, se usan sin temor a las consecuencias y termina siendo parte de agresiones y delitos violentos.
Lo que sí se puede mencionar con certeza es que este delito en la ciudad está en bajo perfil, pues los homicidios que suceden suelen darse en contextos de riñas y venganzas personales, inclusive disputas familiares, como se ha dado a conocer.
Por ejemplo, mencionemos algunos casos. Comienzo con el homicidio quíntuple de Xochimilco donde un sujeto privó de la vida con un mazo a su concubina, su hijastro y su madre para, posteriormente, trasladarse a otro de los domicilios de sus familiares, en donde privó de la vida a su primo y a su abuela.
Hubo otro homicidio quíntuple en la delegación Álvaro Obregón, donde el homicida asesinó con disparo de arma de fuego a dos de sus tíos consanguíneos, a su tía política y a dos de sus primos.
En la delegación Tláhuac un individuo mató a dos mujeres con un objeto punzocortante, cuando éstas se encontraban en su domicilio, de las cuales a una de ellas que es la de menor edad la violó, siendo su prima por afinidad, y la persona de mayor edad era su suegra.
De estos tres y de otros asuntos se ha dado cuenta puntual a la ciudadanía con el interés de que se difunda que se está trabajando para procurar justicia, que se están dando resultados en el ámbito de las investigaciones y que los homicidios no quedan impunes.
Es por eso que los indicadores resultan relevantes para 2016 y 2017. Los principales móviles de homicidio doloso son la venganza personal en un 44.1%, la riña en un 3.9% y el robo tan sólo en un 17.6 por ciento.
Para la actual gestión se han consignado a 1,441 personas y con el nuevo sistema se han judicializado a más de 50. De diciembre de 2012 a febrero de 2017, se han sentenciado a 705 personas.
Y aquí resalto un logro de eficiencia litigiosa de la fiscalía capitalina. Prácticamente en ningún delito se obtiene un resultado del casi 50% de éxito litigioso, es decir, que se condenen a la mitad de los sujetos a proceso. Esto es una luz en medio de la sombra de temor que afecta a todos los mexicanos en cuanto a seguridad, en cuanto a capacidad de investigación y en cuanto a éxito procesal.
Twitter: @jeromeroapis
