¿Sirven las Naciones Unidas?
¿Sirven las Naciones Unidas? Lo triste es que las limitaciones de la ONU la hacen parecerse cada vez más a la Sociedad de las Naciones.
Ésa es una gran pregunta. La Organización de las Naciones Unidas, como otras instituciones internacionales, sirve en la medida en que sus miembros quieren que sirva y acaten sus mandatos.
Para países como México resulta en cierta forma un cuerpo de defensa en términos de derecho internacional, aunque en la práctica no resulte más que un foro para quejas o un burocrático compás de lo que debiera ser en caso de que todo fuera ideal.
De acuerdo, en cualquier caso es algo importante a decir verdad: el debe ser tiene un valor moral y, sobre todo, la noción de lo que se aspira a lograr éticamente. Más aún, dicen sus defensores, es un espacio de discusión y negociación.
Pero la realidad puede complicar las cosas.
¿Qué pasa si un país o, más concretamente, una potencia militar decide pasarse a la ONU por el arco de triunfo?
La verdad no mucho. Más bien nada. Y menos aún si es miembro del Consejo de Seguridad.
Puede haber declaraciones retóricas —o simples silencios culpables—, pero si la potencia es miembro del Consejo de Seguridad puede que la burocracia internacional se ahorre incluso el silencio y se encoja de hombros en un gesto de resignación cómplice.
Y si eso pasa con el cuerpo principal, ¿qué puede ocurrir con los señalamientos, espléndidos estudios y dignas declaraciones de los múltiples cuerpos acompañantes?
Lo mismo. Nada. Escándalo y recriminaciones en países como México. Y no es malo. Pero en Estados Unidos, China o Rusia...
Como los llamados a misa. Si alguien quiere escucharlos, bien. Y si no, también.
Peor aún, el surgimiento de actores no gubernamentales con fuerza suficiente para desafiar a estados y que no tienen interés alguno en la ONU complican su existencia.
Lo triste es que las limitaciones de la ONU la hacen parecerse cada vez más a la Sociedad de las Naciones, esa infortunada organización fundada en 1919 y que, como la actual ONU, fue incapaz de detener las acciones predatorias de algunos de sus miembros. Su fracaso fue uno de los prolegómenos de la Segunda Guerra Mundial.
El valor de la ONU y las instituciones multilaterales es cuestionado en todo caso por el resurgimiento de la geopolítica y la multipolaridad. La realidad contra lo ideal...
