Una Ciudad de México más limpia, segura y ordenada
La falta de orden en los espacios públicos va mucho más allá de ser un asunto de imagen urbana, pues refleja abandono, insalubridad, inseguridad, desorden, mala calidad de vida y habla de las capacidades de gestión y gobernanza por parte de la administración a la ...
La falta de orden en los espacios públicos va mucho más allá de ser un asunto de imagen urbana, pues refleja abandono, insalubridad, inseguridad, desorden, mala calidad de vida y habla de las capacidades de gestión y gobernanza por parte de la administración a la cabeza. Por lo tanto, hacer de las ciudades lugares ordenados, seguros, agradables y verdaderamente habitables es vital para mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
El desorden urbano genera el deterioro del entorno y espacios propicios para la delincuencia, incluso la percepción de la seguridad ciudadana está ligada a las condiciones del espacio público: diversos informes resaltan que características como la falta de iluminación en calles, avenidas, parques y espacios públicos, sitios con falta de higiene y sanidad, espacios comunitarios en descuido y visiblemente contaminados, entre otros, son variables que abonan a la falta de pertenencia comunitaria y a la sensación de inseguridad en las personas.
De ahí que, desde hace años, diversos países se han dado a la tarea de adoptar normas para limpiar el espacio aéreo de cables, a fin de mejorar su imagen y la calidad de vida de sus habitantes. En 2019, Chile promulgó una reforma a su Ley de Telecomunicaciones para erradicar la contaminación visual por cables en desuso; en 2021, en la capital de España, Madrid, se presentó un proyecto para el soterramiento parcial de la línea aérea de transporte de energía eléctrica, y Nueva Zelanda, desde hace casi una década, comenzó a trabajar en el soterramiento del cableado.
En lo que respecta a nuestro país, en fechas recientes, el jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Martí Batres, afortunadamente realizó un convenio con la Cámara Nacional de la Industria Electrónica de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (Canieti), y la Asociación Nacional de Telecomunicaciones (Anatel), a fin de retirar de la ciudad la gran cantidad de cableado que ya no se usa y que por años ha permanecido entubado o pendiendo de postes, afectando la calidad de vida y poniendo en riesgo la seguridad de las personas, además de dar una imagen negativa a la entidad.
Resulta fundamental que el ordenamiento territorial de la Ciudad de México cumpla a cabalidad con criterios de seguridad urbana, mejoramiento de la imagen y sustentabilidad, y esta acción por parte del jefe de Gobierno capitalino es un buen paso hacia esa ruta.
En ese sentido, debo decir que el año pasado propuse ante el Congreso capitalino la importancia de emprender acciones de soterramiento y de retiro del cableado en desuso, en congruencia con el propósito de “crear y preservar un hábitat adecuado para las personas y todos los seres vivos”, mediante un óptimo ordenamiento territorial, como lo dicta el artículo 16 de la Constitución Política de la Ciudad de México, lo cual no ha sido aprobado debido a la resistencia por parte de algunos grupos.
Hoy, las capacidades de gestión del jefe de Gobierno permitirán que empresas como AT&T, Megacable, MCM Telecom, Izzi, Telmex y Totalplay participen en el mejoramiento de la imagen urbana de la ciudad, emprendiendo jornadas anuales para el retiro del cableado en desuso, lo cual es digno de celebrar.
Si bien el retiro parcial de los cables que ya no se utilizan será un paso hacia lograr una CDMX más ordenada, aún podemos potenciar esa capacidad de organización y dar un paso más mediante el soterramiento del cableado, tal como lo propuse hace más de un año. Espero que esta acción del gobierno sea un aliciente para que el Congreso capitalino también actúe.
