Seguir creciendo desde los principios de la conectividad ecológica

La Ciudad de México es una de las urbes del país con mayor necesidad de proyectos de planificación para la conservación de territorio con valor ecológico, toda vez que es una de las que mayor crecimiento urbano ha experimentado. Dicho desarrollo citadino, que en sus ...

La Ciudad de México es una de las urbes del país con mayor necesidad de proyectos de planificación para la conservación de territorio con valor ecológico, toda vez que es una de las que mayor crecimiento urbano ha experimentado. Dicho desarrollo citadino, que en sus inicios y durante muchos años fue ejemplo de vanguardia y transformación, hoy es una amenaza para la conservación del valor natural en la gran urbe.

  •  

Cuestiones como el cambio de uso de suelo, que es una de las principales afectaciones al suelo de conservación, así como la explotación de recursos en áreas de importancia natural y diversas actividades desarrolladas por el ser humano, amenazan la conservación del valor ecológico en territorio capitalino, pues están arrasando con áreas naturales como bosques, barrancas y ríos y, con ello, atentando contra la subsistencia de las especies animales y vegetales que existen dentro de ellas.

Y si bien el objetivo no debe ser impedir que la entidad continúe su desarrollo, lo que inevitablemente está asociado a la continuidad de la urbanización, es preciso y necesario transformar la visión de los proyectos de planificación territorial en los que, durante años, el principal enfoque ha sido el confort del ser humano.

Es necesario que los planes y proyectos de desarrollo territorial y urbano de la ciudad garanticen ser funcionales, tanto para las personas como para la permanencia de los ecosistemas naturales que aún quedan en la capital del país y, para ello, recordar y aplicar los principios de la conectividad ecológica es esencial.

La conectividad ecológica permite garantizar la movilidad y la expansión efectiva de las diversas extensiones de territorio y, con ello, el pleno desarrollo de los procesos de vida de las diferentes especies de seres vivos. Hasta hoy, esos procesos se han visto interrumpidos en gran medida por la degradación y pérdida de áreas naturales.

Hoy más que nunca es preciso que la conectividad ecológica, también conocida como conectividad del paisaje, sea considerada en los proyectos de desarrollo y ordenamiento territorial de las ciudades, pues es sabido que las áreas de valor natural ofrecen una gran cantidad de servicios ambientales que abonan a la calidad de vida de las personas y, por el contrario, su ausencia genera problemas ambientales y sociales que, con el paso del tiempo, se traducen en costos económicos y de salud.

Hace unos días, en el marco de la conmemoración del Día Nacional del Combatiente de Incendios Forestales, el jefe de Gobierno de la CDMX, Martí Batres, aseguró que mantendrá la defensa del suelo de conservación y los bosques de la Ciudad de México con leyes contra su explotación ilegal y apoyo a los brigadistas protectores de dichos espacios naturales, lo cual, indudablemente, abonará a su cuidado.

No obstante, el contexto ambiental que vivimos demanda acciones medulares en las cuales las diversas instituciones del sector público y los distintos sectores de la sociedad pueden y deben intervenir.

  •  

La expansión y el crecimiento de la mancha urbana en la Ciudad de México se está apropiando de más áreas de suelo de conservación y las acciones de planificación y desarrollo urbano, desde los principios de la conectividad ecológica, se hacen indispensables, por lo que debemos evitar intervenir en los procesos naturales y medioambientales del planeta sólo por búsqueda de nuestro confort.

Temas: