Los defensores del medio ambiente también necesitan quién los defienda
Por su clima y su amplia diversidad en ecosistemas y recursos naturales, América Latina es un paraíso para muchos, mientras para otros, como son los defensores del medio ambiente, este territorio es prácticamente zona de peligro, tratándose de la región más riesgosa ...
Por su clima y su amplia diversidad en ecosistemas y recursos naturales, América Latina es un paraíso para muchos, mientras para otros, como son los defensores del medio ambiente, este territorio es prácticamente zona de peligro, tratándose de la región más riesgosa para el activismo medioambiental.
De acuerdo con reportes de organizaciones como la Global Witness, México es puntero en la región en materia de crímenes y asesinatos contra activistas medioambientales; en 2021 se convirtió en el país más peligroso para estos defensores, superando a países como Brasil y Colombia, que años atrás le llevaban la delantera.
Ahora bien, de acuerdo con el Informe anual sobre la situación de las personas y comunidades defensoras de los derechos humanos ambientales en México, del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda), en los últimos años los casos de agresión contra activistas ambientales han crecido considerablemente, siendo el año pasado el más violento en la materia.
Y por si el peligro que enfrentan fuera poco, los defensores del medio ambiente que se atreven a denunciar los actos de acoso, hostigamiento, amenazas y agresión a los que se ven sometidos, se enfrentan también al monstruo de la impunidad, pues de acuerdo también con la Global Witness, menos del 10% de los crímenes contra estos activistas son resueltos y la gran mayoría no son denunciados.
Entidades como Guerrero, Chihuahua y Oaxaca se mantienen entre aquellas con mayor incidencia de este tipo de agresiones, pero, de acuerdo con el Cemda, en 2022, la situación en la Ciudad de México dio un giro inesperado al registrar un aumento considerable que lo llevó a ocupar el segundo puesto con más casos de agresión, debajo de Oaxaca y antes que Chihuahua.
Previo a que esta situación se salga de las manos y coloque, de forma permanente, a la capital del país entre las zonas más peligrosas para los defensores de la Tierra y del medio ambiente, es preciso trabajar para su seguridad y bienestar. La defensa del medio ambiente es una labor loable que merece ser respetada y valorada y los defensores ambientales no merecen vivir con temor.
Para ello es necesaria la creación de la figura del “defensor del medio ambiente” en la ley capitalina, pues es hasta hoy no existe tal especificidad y ello representa un obstáculo al momento de intentar canalizar esfuerzos, recursos y esquemas de atención, protección y defensa para los ambientalistas y activistas protectores de la naturaleza.
Nuestros defensores del medio ambiente necesitan quién los defienda y, en general, la Ciudad de México también necesita a un gran defensor que encabece el proyecto para el siguiente periodo de gobierno, alguien con experiencia, visión y capacidad para superar los retos que hoy enfrenta. Por eso, hablando de defensores, no quisiera dejar de mencionar al exsecretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch, quien ayer confirmó su participación en el próximo proceso interno de Morena para elegir al que será su coordinador de la Defensa de la Transformación en la capital del país.
Como lo comentaba la semana pasada en este mismo espacio, a título personal, me encontraba a la espera de la “batiseñal” para expresar mi apoyo al exsecretario, pues es un hombre comprometido y muy capaz, quien conoce la ciudad, entiende sus fortalezas y debilidades y posee gran visión para potenciar las primeras y hacerles frente a las segundas; por ello, celebro su decisión y le reitero todo mi apoyo en su carrera como aspirante a coordinar dicha transformación.
Los defensores del medio ambiente necesitan quién los defienda y la Ciudad de México también y quién mejor que García Harfuch, que siempre ha dado grandes resultados en todas y cada una de las encomiendas que se le han asignado.
