La inflación nos afecta a todos, pero no por igual

Una de las palabras más mencionadas en los últimos meses es “inflación”, ese fenómeno que va elevando de manera general el costo de vida y golpeando con mayor fuerza a las economías más vulnerables. Hoy, que la inflación está alcanzando cifras históricas ...

Una de las palabras más mencionadas en los últimos meses es “inflación", ese fenómeno que va elevando de manera general el costo de vida y golpeando con mayor fuerza a las economías más vulnerables. Hoy, que la inflación está alcanzando cifras históricas a nivel mundial, es necesario que, más allá de los expertos, todas y todos logremos entender este fenómeno y cómo sobrevivir a su impacto.

Si bien la pandemia ya había generado un panorama económico complicado a nivel mundial, el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania está causando mayores estragos en las economías de todo el mundo, pues no olvidemos que la economía está interconectada a nivel global y sólo es cuestión de tiempo para que aquello que ocurre en un país o región, escale en efecto dominó hacia otros.

La inflación está golpeando en niveles históricos incluso a las economías más fuertes, “será dolorosa y amenaza con provocar un colapso en el crecimiento", según se advirtió durante la conferencia anual del Banco Central Europeo.

Estados Unidos, nuestro país vecino y principal socio comercial, fue uno de los primeros en padecer el fenómeno con la mayor inflación en casi cuatro décadas, enfrentándose a una de las peores recesiones en su historia reciente, lo cual ha sido advertido ya por personajes como el empresario presidente de Meta y fundador de Facebook, Mark Zuckerberg. Ello pone en mayor riesgo a la economía mexicana, considerando que aproximadamente el 37% del PIB mexicano depende de las exportaciones hacia Estados Unidos, por lo que habrá que estar alerta a las medidas que logren acordar los presidentes Joe Biden y Andrés Manuel López Obrador, en la próxima visita de este último a Washington.

Hay que considerar, además, que son justo los países como el nuestro, los de la región de América Latina, los que presentan mayores desafíos ante el actual fenómeno inflacionario, pues, además de que históricamente son los que enfrentan mayores carencias y desigualdades, han sido los más afectados por los estragos de la pandemia y los que menos recursos tienen para enfrentarlos. Ello refleja un panorama verdaderamente desalentador para la región.

En México, si bien la escalada de precios en diversos productos y servicios, principalmente de la canasta básica, comenzó a golpear duro desde inicios del año, hasta la fecha no ha dado tregua. El propio Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) ha señalado que vivimos la tasa de inflación más alta desde 2001.

Prácticamente, ello quiere decir que será más difícil administrar óptimamente el dinero, pagar deudas crediticias, mejorar la calidad de vida, invertir, comprar una vivienda o un automóvil y ni qué decir de pensar en ahorrar. Y, como siempre, el impacto será mayor para quienes menos tienen, pues las personas con un nivel de vida medio o elevado, quizá tendrán que apretarse el cinturón, modificar sus hábitos de consumo y optar por productos y servicios menos costosos, pero tendrán aún el privilegio de elegir.

En cambio, las personas de menos recursos, los más de 38 millones de mexicanos que ganan entre uno y dos salarios mínimos, y el otro tanto que percibe incluso menos, tendrán como única alternativa el vivir para pagar sólo lo estrictamente necesario, como son alimentos, medicinas y consumibles que no pueden dejar de comprar, pero no tendrán alternativa para amortiguar el impacto del aumento del costo de vida.

Pero no es momento de sentarse a rezar y dejar esto en manos del banco central, economistas y expertos en temas financieros. Los ciudadanos podemos y debemos tomar medidas ante esta situación, con alternativas como estar al tanto de los precios, buscar opciones y sustitutos en patrones de consumo, evitar gastos innecesarios, no desperdiciar y compartir bienes, entre otras. El impacto de la presente inflación es incalculable y el tiempo que durará, impredecible, sin embargo, entre más preparados e informados estemos, habrá más herramientas para hacerle frente.

 

 

 

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