El bienestar animal no debe ser una cuestión secundaria

Pese a los avances que se han alcanzado en algunas entidades del país, aún resulta necesario reflexionar sobre la situación de los animales de compañía, en particular de perros y gatos, pues el maltrato y abandono hacia ellos sigue siendo una realidad. La situación ...

Pese a los avances que se han alcanzado en algunas entidades del país, aún resulta necesario reflexionar sobre la situación de los animales de compañía, en particular de perros y gatos, pues el maltrato y abandono hacia ellos sigue siendo una realidad.

La situación actual es alarmante, pues nuestro país ocupa el primer lugar en América Latina en cuanto a la cantidad de perros callejeros y el tercer lugar en casos de maltrato animal. Y más que estadísticas, estos datos son reflejo de la falta de reflexión que persiste en torno al bienestar animal.

De acuerdo con diversos estudios, hay alrededor de 25 millones de perros y gatos en las calles, sin control, sin salubridad, sin cuidados y reproduciéndose libremente. Dicha proliferación tiene múltiples consecuencias, pues supera la capacidad de las autoridades para controlarla y deja cientos de animales en condiciones deplorables, enfrentando enfermedades, hambre y, en muchos casos, la muerte prematura.

El escenario, además de ser cruel, crea un ambiente propicio para la propagación de enfermedades que se transmiten de animales a humanos, por lo que también representa un riesgo significativo para la salud pública.

Pero la sobrepoblación de animales en situación de calle no se ha generado por sí sola y entre sus causas principales se encuentra el abandono y el olvido por parte de los tutores que no son responsables.

En tal sentido, resulta necesario abordar la situación desde un enfoque integral que involucre a los diferentes sectores de la sociedad, desde las autoridades hasta la ciudadanía.

Es crucial que se refuercen las políticas de control y protección animal, tal como se ha hecho en la Ciudad de México, donde la Constitución Política establece que los animales deben ser considerados seres sintientes y donde se ha impulsado un registro de animales bajo la tutela de particulares.

Asimismo, es fundamental la realización de campañas masivas de esterilización y programas de adopción responsable, hasta formar conciencia de que la tenencia responsable va más allá de proporcionar alimento y refugio, ya que también implica garantizar la salud y el bienestar de los animales, con cuidados veterinarios regulares y la prevención de la reproducción descontrolada.

Cabe señalar que el rescate reciente de perros y gatos que estaban varados y enfermos tras las inundaciones en Chalco, Estado de México, muestra la voluntad de entidades como ésa para avanzar en materia de protección animal, pues, frente a situaciones de emergencia, estos seres vivos suelen ser los más olvidados.

Sin embargo, la presencia de animales abandonados en las calles de esa zona no es algo nuevo. La Unidad de Protección Animal de Valle de Chalco, municipio aledaño, ha señalado el problema que representa el abandono de perros y gatos en la vía pública, de donde, hasta el año pasado, un promedio de 40 fueron rescatados cada semana.

La lista de comunidades en situaciones similares es larga y esas condiciones de sobrepoblación y maltrato no pueden seguir siendo ignoradas. Es necesario fortalecer la exigencia por parte de las autoridades, para que cuestiones como la vacunación y esterilización sean un requisito, tanto para los tutores como para los vendedores de perros y gatos.

El bienestar animal no debe ser una cuestión secundaria, sino una responsabilidad compartida que contribuya a construir una sociedad más justa y compasiva y sólo con la participación de todos los sectores podremos avanzar hacia un futuro donde humanos y animales coexistan en respeto y dignidad.

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