Con una Fiscalía fuerte, todos ganamos
Mucho se ha hablado últimamente de una decisión que tomamos en la Comisión de Administración y Procuración de Justicia del Congreso capitalino la semana pasada y que tiene que ver con la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México que, como todos sabemos, se ...
Mucho se ha hablado últimamente de una decisión que tomamos en la Comisión de Administración y Procuración de Justicia del Congreso capitalino la semana pasada y que tiene que ver con la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México que, como todos sabemos, se encuentra en una nueva etapa, en la que la autonomía es su mayor característica.
Esa decisión tiene que ver con dos cuestiones muy importantes para todos los que vivimos en la ciudad: primero, la emisión de la convocatoria para renovar al Consejo Judicial Ciudadano, que es la instancia encargada de hacer las propuestas de las personas que estarán al frente de la Fiscalía General y también de dos fiscalías especializadas muy importantes, la de Atención de Delitos Electorales y la de Combate a la Corrupción.
Y, segundo, el establecimiento de reglas claras en la ley para llevar a cabo el nombramiento y, en su caso, la ratificación de la persona que dirigirá los destinos de la Fiscalía General, lo cual debe suceder en el mes de febrero del siguiente año.
Este último tema es el que ha causado más comentarios, pues los partidos de oposición se han encargado de decir que, en realidad, se trata de pavimentar el camino para que la actual fiscal Ernestina Godoy sea ratificada en el cargo por cuatro años más, lo cual, desde mi punto de vista, está muy alejado de la realidad, al igual que los señalamientos negativos sobre su desempeño, al cual podría calificar como excelente.
La Constitución es muy clara al respecto y las modificaciones a la ley, en caso de ser aprobadas por el pleno del Congreso, ayudarán bastante a que se lleve a cabo un proceso ágil y transparente. Sin embargo, considero que las voces que se han levantado en contra lo hacen más por un afán revanchista que por un interés jurídico o socialmente legítimo y les voy a decir por qué.
En lo personal, tengo una relación muy cercana con muchos personajes de la oposición, incluidos los que militan en el PAN, mismos que se han convertido en los principales opositores, pero también con la fiscal Ernestina Godoy, lo cual me permite dar una opinión muy objetiva al respecto.
En lo que se refiere a la fiscal general, nadie puede negar que se encuentra realizando un estupendo trabajo. Sus resultados en materia de defensa de las mujeres, de reducción de la incidencia delictiva, de abatimiento de los índices de impunidad y, sobre todo, de combate a la corrupción son innegables y conocidos por todos.
A todos nos consta que se trata de una mujer con una gran trayectoria y capacitada para el puesto, que se ha rodeado de gente muy profesional y, principalmente, que se encuentra comprometida de tiempo completo con su trabajo y con la gran responsabilidad que el Congreso le encomendó al frente de la Fiscalía, por lo que los señalamientos en su contra no tienen fundamento.
En lo que se refiere a la oposición, particularmente al PAN, creo que sus dichos en contra de la fiscal general tienen origen, más bien, en las investigaciones de las que están siendo objeto, al igual que muchos otros ciudadanos y ciudadanas, independientemente de que pertenezcan a un partido político o no.
El ser investigado no tiene nada que ver con ser perseguido por la justicia, es decir, no se trata de cuestiones personales, sino de rendir cuentas a la autoridad cuando algo parezca no estar marchando conforme a lo que marcan las leyes. Yo, en lo particular, he sido objeto de investigaciones por parte de otras autoridades y les puedo afirmar, categóricamente, que el que nada debe, nada teme.
Si en esta ocasión algunos políticos de la oposición están siendo investigados, más que tratarse de una persecución, yo lo vería como una oportunidad de demostrar que no han hecho nada fuera de la ley y me ocuparía de ello en lugar de estar buscando culpables o victimizarme.
Con todo el cariño y el respeto que les tengo, yo los invitaría a poner en práctica esta oportunidad y a que dejen de poner en entredicho (y menos de manera infundada) a una persona y a una institución de justicia tan importante para todas y todos los capitalinos. Con una Fiscalía fuerte, todos ganamos.
