8m: reflexionar, reconocer y aprender
A lo largo de los años, las mujeres han hecho innumerables aportes a la protección y defensa del medio ambiente, no obstante que su participación en los puestos de toma de decisiones sigue siendo limitada. Las persistentes normas sociales y culturales que han colocado a ...
A lo largo de los años, las mujeres han hecho innumerables aportes a la protección y defensa del medio ambiente, no obstante que su participación en los puestos de toma de decisiones sigue siendo limitada. Las persistentes normas sociales y culturales que han colocado a la mujer en un contexto de discriminación y desigualdad, muchas veces hacen que esa valiosa participación sea ignorada o poco reconocida, por lo que podría decir que se nos está haciendo tarde para cambiar la historia, pero la realidad es que vamos tarde desde hace mucho tiempo.
- Existen muchos estudios que analizan la participación de la mujer en las luchas contra la explotación animal y medioambiental, desde su activismo en la defensa de recursos naturales, como el agua y los bosques, hasta la práctica del vegetarianismo para exponer la preocupación por la vida y los derechos de los seres vivos no humanos.
Por ejemplo, un artículo publicado en la revista Praxis (2022), de Costa Rica, destaca que las más importantes organizaciones sufragistas de la Inglaterra de finales del siglo XIX tenían una importante influencia hacia tendencias vegetarianas, viendo en ello la oportunidad de impulsar el vegetarianismo como una forma de transformar al mundo en un lugar más justo.
- En México tenemos grandes ejemplos de defensoras de la naturaleza, entre ellas Leydy Pech, de origen maya, quien en 2020 fue galardonada con el Premio Medioambiental Goldman, en la categoría de Alimentación y Agricultura, que es considerado el “Nobel de la ecología”, por su trabajo para frenar los cultivos de transgénicos de la empresa Monsanto; igualmente, no puedo dejar de mencionar a nuestra reconocida bióloga Julia Carabias y sus importantes investigaciones y aportes en la defensa del medio ambiente, así como a Patricia Espinosa Cantellano, actual secretaria ejecutiva de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), cuya misión es nada menos que coordinar esfuerzos para detener el cambio climático. Y la lista es mucho más extensa.
Reconocer el impacto que todas las mujeres tienen en la transformación de la vida social, económica y política es indispensable para lograr comunidades más armónicas, saludables, empáticas y progresistas. Y, para mí, como padre de dos mujeres jóvenes, una razón más para acompañarlas en este duro camino que, erróneamente, el machismo les ha impuesto.
- Por un mañana sostenible y en igualdad de condiciones para todos los seres vivos, resulta fundamental atender la participación del género femenino en la defensa de la justicia social y de los derechos de los seres vivos en general. Asimismo, es vital entender que el reconocimiento a sus derechos y participación en la vida social y política no es cuestión de adquirir voluntades que les abran camino ni una decisión de hombres, es una cuestión de humanismo y de evolución de pensamiento aplicado en la práctica.
- Por eso, el 8 de marzo debe ser un espacio para reflexionar, reconocer y aprender sobre estas cuestiones que han sido establecidas por el género masculino, para que sean desvanecidas por nosotros mismos.
