Gracias, Pancho Garfias

Ivonne Melgar

Ivonne Melgar

Retrovisor

Con la leyenda Amigos de la Cámara sobre dos coronas de flores, los reporteros que cubren las actividades de San Lázaro se hicieron presentes en los servicios funerarios del gran Francisco Garfias.

El pésame fue colectivo y unánime, como el reconocimiento y la gratitud al legado de quien hizo escuela en México con la columna de reportero, un género que, siendo de opinión, se nutre de datos y del relato poliédrico de los hechos, es decir, de información.

No es casual que diversas voces describan al querido Pancho Garfias como el hombre de la libreta y de las preguntas.

Porque el registro de los sucesos y sus protagonistas y los cuestionamientos son insumos del periodista que narra cómo actúa el poder y que lo hace rendir cuentas.

De ahí que el oficio de informar se encuentre ligado a la democracia de las sociedades que necesitan saber del desempeño de sus representantes en los asuntos públicos.

Garfias tuvo la pasión y la disciplina para contarnos durante casi cuatro décadas lo que sucedía en el ejercicio del poder, a través de los acontecimientos del Congreso.

Lo hacía conversando con sus colegas, a quienes nos pasaba a saludar a la sala de prensa, e interrogando sin tregua a sus múltiples fuentes, para sacar “la nota”, la revelación.

Pancho recorría el pleno y los pasillos de las Cámaras de Diputados y de Senadores, pero también esperaba respetuosamente su turno para formular preguntas en las conferencias con los legisladores.

Presente siempre en el llamado chacalódromo, cuando el balón de la noticia andaba en San Lázaro, Garfias seguirá ahí, porque desde el 20 de octubre ese espacio lleva su nombre.

Se trata del lugar donde los reporteros escuchan y preguntan a los diputados, quienes, este martes, colocando la placa alusiva cerraron el homenaje al cronista parlamentario que inició en la tribuna.

La coordinadora de la bancada de Movimiento Ciudadano, Ivonne Ortega, habló de la importancia del periodismo que explica y traduce la construcción de las leyes. “En estos tiempos de inmediatez, de redes sociales y medios escénicos, Pancho fue el ejemplo más claro de que el periodismo escrito y la columna de análisis sigue más vigente que nunca, como fuente fidedigna de información”.

Por el PRI, el diputado Samuel Palma dijo exaltar en la figura de Garfias el principio de la libertad de expresión y el trabajo periodístico que coadyuva a la cultura cívica, explicó, al impulsar el diálogo entre posturas diferentes.

Al reconocer el valor de lo hecho por Garfias, Santiago González Soto del PT llamó a la FGR y a las fiscalías a que castiguen a los autores impunes de los crímenes de periodistas.

Del PVEM, el expanista José Luis Durán detalló que la cobertura del homenajeado incluyó 13 legislaturas. “Hoy despedimos una forma de entender el periodismo. Pancho creía que preguntar era un servicio, que verificar era un deber y que contar la verdad era un acto de respeto a sus lectores”.

En representación del PAN, la diputada Kenia López Rabadán agradeció la inteligencia con la que nuestro compañero de páginas reflejó la pluralidad. Y resumió: “Pancho vio pasar el país entero en las salas de prensa o en las redacciones, vio el régimen hegemónico, la transición democrática, la alternancia, los gobiernos divididos, los grandes acuerdos, las rupturas y nuevamente la centralización y el control del poder político”.

En alusión a lo crítico que Garfias fue con la 4T, el diputado Ricardo Monreal expuso que “a pesar de la discrepancia que teníamos en su forma de escribir”, Morena propuso reconocerlo como un gran periodista.

“Una de las características fundamentales de la madurez de un gobernante, de un político o de un servidor público es tener la capacidad de escuchar, sobre todo, aquello que no le gusta”, aconsejó el líder de la mayoría, al referirse a la compleja relación que los políticos sostienen con los informadores.

Fue una plural y memorable despedida a Francisco Garfias. Pero también una reivindicación del periodismo mexicano como aliado del diálogo político y las libertades democráticas.

Porque contar lo que sucede en el Poder Legislativo es narrar la representación diversa de la patria. Eso es lo que Garfias hizo en su columna Arsenal en Excélsior. Y antes en Milenio y La Crónica de hoy.

Raúl Bolaños Cacho Cué, presidente de la Mesa Directiva de los diputados, lo sintetizó así: “Pancho Garfias hizo de su pluma un arsenal de crónicas legislativas, ejerciendo siempre el periodismo con profesionalismo, ese periodismo crítico, ese periodismo que incomoda al poder; ése que engrandece a nuestra sociedad”. 

En tiempos en que México no escapa de las pulsiones que pretenden sustituir a los reporteros por propagandistas, es significativo que, en su adiós, el querido colega nos deje el cobijo de un consenso de todas las fuerzas partidistas: el quehacer legislativo plural necesita para serlo del registro periodístico.

Y en esa resistencia colectiva y generacional, la de seguir contando la realidad desde todas las voces, a pesar de la estigmatización por hacerlo, Pancho siempre estuvo adelante.