El regreso al placer
Sexo. Esa palabra tabú. Sólo pronunciarla nos hace sonrojar como niños. Hay tantos tabús alrededor que nos da pena hablarlo, preguntarlo, inclusive pedirlo.

Imagen de la Mujer
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Por Marysol Morán
¿Se acaba la vida sexual cuando te vuelves mamá, o cuando llega la menopausia? ¿Tu mamá te habló de sexo? ¿Platicas de sexo con tus amigas? ¿Platicas de sexo con tu pareja?
Sexo. Esa palabra tabú. Sólo pronunciarla nos hace sonrojar como niños. Y no sólo la palabra tiene un dejo de prohibición, hay tantos tabús alrededor de este tema que nos da pena hablarlo, preguntarlo, inclusive pedirlo. Es más, me atrevo a decir que las nuevas generaciones (millennials, centennials) a pesar de tener a la mano una cantidad impresionante de información, están desinformados y les cuesta trabajo hablar con claridad al respecto. La educación sexual va más allá de dar las gracias al terminar un encuentro.
Checa este dato: El orgasmo en mujeres dura de tres a 16 segundos y somos multiorgásmicas, mientras que el orgasmo en hombres dura de cinco a 10 segundos. Estos números vistos a bote pronto indican que la cantidad de placer que puede disfrutar una mujer es mayor a la de un hombre. Y nosotras sin explotarlo.
Hemos aprendido lo que hemos podido, pero estamos en la época de desaprender lo aprendido. Dejemos atrás las creencias que nos limitan y miremos adelante con nuevos ojos para poder disfrutar de este gozo que nos viene de fábrica y que nos hemos empeñado en oscurecer. Aquí una propuesta para regresar al placer de la mano de la sensibilidad: el Tao del amor.
Desde hace más de dos mil años la filosofía taoísta de China tiene el conocimiento de que la sexualidad es una parte integral y fundamental del ser humano, además de ser la mejor medicina para la regeneración del cuerpo y combate de las enfermedades. Los taoístas creen que todo en el mundo cuenta con dos fuerzas que producen su existencia: el yin y el yang. El primero está asociado con la naturaleza femenina y el segundo representa la esencia masculina. La base del Tao del amor es la búsqueda del equilibrio ying/yang a través de armonizar la energía más poderosa que existe que es la energía sexual, la que tiene la capacidad de crear vida. La experiencia sexual y la exploración de esta energía entre dos amantes propicia el crecimiento espiritual y los lleva al estado de amor puro.
Ahora, aquí es donde viene el reto para poder alcanzar este estado: hay que lograr hacer que el encuentro sexual se convierta en un espacio de respiración y meditación. Al meditar elevamos la mente y entramos en contacto directo con el alma y el espíritu. Cuando esa meditación va acompañada del amor y del encuentro sexual, el cuerpo se eleva hasta alcanzar su sensibilidad más plena, que lo convierte en una manifestación física del espíritu. Sé que suena descabellado, pero hay ejercicios para lograrlo. Como todo, la práctica hace al maestro. Y te comparto un secreto: aunque pareciera que es sólo para parejas, el Tao del amor lo puedes practicar tú sola; te ayudará a descubrir lo que te gusta y a conocerte mejor. Una de las premisas principales de esta práctica es que el orgasmo femenino no se encuentra sólo en los órganos sexuales, sino en todo el cuerpo. Podríamos decir que el Tao del amor es feminista, pues uno de los conceptos significativos en los que está basado es en la importancia de la satisfacción femenina.
Así que ya lo sabes, la armonía sexual nos pone en comunicación con las fuerzas infinitas de la naturaleza. No pierdas la oportunidad de experimentarla.
Twitter: @maysolecita