MURIÓ ALMA VELASCO
En la ciudad de México, donde nació en 1948, falleció la escritora y cantante Alma Velasco, licenciada en literaturas hispánicas por la UNAM con estudios de música y teatro en el Conservatorio Nacional. Dominaba inglés, francés, italiano y portugués y estuvo becada por el Fonca en el área de traducción, en la que obtuvo el Premio Nacional de Traducción de Poesía Veracruz-INBA (1995). Grabó el disco Así cantaba México, con música original de la Independencia hasta después de la Revolución. Autora de No te preocupes (cuento), Juguetero de poesía, poemas en los Diccionarios de Flora y Fauna de Pedro Moreno, Agendas para niños y Horripilantario (poemas); la historia para niños Fantasmita o fantasmote, el manual de lectura oral La voz: universo sonoro, y la novela Me llaman la tequilera. Medalla Gabino Barreda de la UNAM al Mérito Académico (1998) y Premio Nacional de Poesía para Niños Narciso Mendoza (2002).
HOMENAJE A UN NAZI
El gobierno mexicano se solidarizó con quienes están empeñados en rendir homenaje a un nazi, pues el Diario Oficial de la Federación publicó alegremente “el acuerdo por el que se regulariza el inicio del procedimiento para emitir el decreto por el que se declara monumento artístico el bien inmueble denominado Museo experimental El Eco”. La versión divulgada por Mathias Goeritz fue que el empresario Daniel Mont lo invitó a diseñar un foro artístico. Pero no es cierto. La encomienda fue decorar la cantina propiedad del empresario citado, changarro que tiempo después quebró y Mathias, para entonces convertido en führer del arte en la UNAM, trató de que la casa de estudios pusiera en sus manos aquel espacio, pero ésta le dio carácter teatral y lo llamó Foro Isabelino, pero en 1973 un grupo de estudiantes de teatro se apoderó del local y lo convirtió en la sede del CLETA. La Universidad recuperó el lugar, y lo convirtió en El Eco, una especie de museo que honra al alemán. Quizá lo decoren con una cruz gamada.
LECCIÓN DE CASA MARGARITA
En Córdoba 87, a pocas cuadras de la Casa del Poeta, se halla la Casa Margarita, donde vivió una de las musas de López Velarde. El inmueble fue bellamente restaurado por la firma Proyectos Públicos, que la ha convertido en un atractivo centro de actividades sociales y culturales. Hace unos días estuvo ahí el escritor Fernando Fernández, quien habló de su libro La majestad de lo mínimo. Ensayos sobre Ramón López Velarde, donde en un capítulo nos dice quién fue Margarita Quijano, su trato con el poeta, con quien paseaba e iba a misa, pero la relación se terminó cuando ella se negó a ir más allá de la mera amistad. Y así, mientras una empresa privada conducida con imaginación y conocimiento difunde lo relacionado con el bardo zacatecano, la Casa del Poeta continúa en el abandono y el gobierno capitalino es incapaz de disipar la incertidumbre sobre ese inmueble, que tantas y tan bellas horas le ha dado a la poesía.
BRUGADA, ESTATUAS Y PINTAS
Semana complicada tuvo Clara Brugada, jefa de Gobierno de la capital. El domingo 6 fue a inaugurar una Utopia en Topilejo y hubo una protesta de vecinos que le pidieron atender problemas como la inseguridad, las inundaciones y el transporte. Al día siguiente, la gobernante declaró que las esculturas de Fidel Castro y el Che Guevara se volverán “a construir” y se instalarán en otro lugar de la capital, aunque fueron colocadas en la colonia Tabacalera porque precisamente ahí se conocieron ambos personajes. Alguien debió decirle a Alessandra de la Vega que Castro y el Che eran comunistas y “¡horror!”, debió gritar la alcaldesa de Cuauhtémoc, quien ordenó retirarlas. Más discutible fue la defensa de doña Clarita de las pintas en edificios catalogados como monumentos, pues dijo que son manifestaciones de la libertad de expresión, aunque se trate de faltas administrativas e incluso delitos.
