¿Por qué tanto alboroto con Luis Miguel?
En lugar de hablar de la felicidad de Michelle Salas en su propia boda, el tema central fue su padre, El Sol. Hay situaciones que pueden eclipsar un poco una boda o mejor dicho, desviar la atención de la gente: Que los ojos, en vez de estar pendientes al 100 por ciento ...

Gustavo A Infante
Última Palabra
En lugar de hablar de la felicidad de Michelle Salas en su propia boda, el tema central fue su padre, El Sol.
Hay situaciones que pueden eclipsar un poco una boda o mejor dicho, desviar la atención de la gente: Que los ojos, en vez de estar pendientes al 100 por ciento de la novia, el novio, la recepción, la cena, la música, si alguien se lleva el centro de mesa (tradición muy mexicana), observan a una estrella internacional que llegó a la boda de su hija mayor. Obvio, estamos hablando de Michelle Salas y su papá, Luis Miguel.
La pachanga fue en una finca maravillosa en Italia, que entendemos la pagó Danilo Díaz, el novio. Ella utilizó tres vestidos preciosos que la hacían lucir como una princesa de un cuento de Disney, porque en la vida real no son tan bonitas.
Cuentan que la fiesta duró tres días, me supongo que para que valiera la pena viajar hasta allá, pues ninguno de los dos vive en ese país; bueno, ni en ese continente.
Hay imágenes de Luis Miguel, aparentemente descendiendo de un helicóptero. Dicen que iba con Paloma Cuevas. También trascendieron imágenes en la iglesia, donde se aprecia a Luis Miguel escuchando misa.
Pero les digo que los ojos del mundo estaban sobre Luis Miguel, porque la gran incógnita era si llegaría o no y cómo arribaría, ya vimos que esas dos fueron ciertas y algunas versiones aseguran que también la entregó en el altar con su ahora esposo. No estuve ahí, todos son rumores y trascendidos.
Imagínense el baile de los novios y todos esperando que sea un tema de Luis Miguel. Todos a la expectativa de si baila o no con su hija, en vez de estar pendientes de la pareja que está contrayendo nupcias.
Seguramente les encargaron a los invitados que no incomodaran al señor Luis Miguel con la clásica foto, la selfie, el autógrafo, en decirle cosas o halagos que salen sobrando y que podían hacer que se retirara la estrella del lugar.
Bueno, pues con esta pesadez en hombros se casó Michelle Salas, muchos de sus familiares no fueron invitados, como Frida Sofía, Alejandra Guzmán y Luis Enrique Guzmán Pinal. Miren, como decía Pompín Iglesias: “Qué bonita familia”.
Y las dudas continúan: ¿en cuánto le habrán vendido la exclusiva a Vogue?, ¿quién hizo la lista de invitados?, ¿cómo se sentaron en la fiesta?, ¿quiénes estarán en la portada de la revista?, etcétera. En fin, las dudas son muchas y las respuestas las tendremos una vez que salga la revista a la venta.
Sea como sea, felicidades, Michelle.