No se bajen
• Al descender de un vehículo, cualquier persona queda expuesta. Como le sucedió a Pablo Lyle, quien en Miami bajó del auto en el que iba de copiloto para golpear a un hombre, quien, a los pocos días, murió. Su vida le cambió por completo.

Gustavo A Infante
Última Palabra
Por supuesto estoy hablando que no nos debemos de bajar del automóvil bajo ninguna circunstancia. Esto se los digo por el muy lamentable caso de Pablo Lyle.
Un actor, que hasta donde sé y entiendo llevaba una buena carrera, alejada del escándalo, casado, con hijos, en fin, una vida buena, pero que por un momento de ira, de enojo, su vida dio un giro de 180 grados.
En Miami, luego de un incidente vial y ante el reclamo de un señor al vehículo en donde él venía, se baja Lyle, lo golpea, cae el hombre y días después muere por el mismo golpe. Ahí cambió la vida de este actor, ya no sólo es agresión, sino homicidio, imprudencial, culposo, en primero, segundo o no sé qué grado, pero el asunto está muy complicado para este señor.
Después de golpear al señor, Lyle sube de nueva cuenta a su automóvil y huye con el conductor a toda velocidad con rumbo al aeropuerto. Pretenden tomar un avión hacia México, es decir que estaba huyendo no sólo de la escena del crimen o incidente, sino del país. Como alguien anotó las placas de la camioneta, lo detienen en el mismo aeropuerto, pero él ya se venía a México, sin importarle qué le había sucedido al hombre que agredió.
Le ha salido mucho más caro el caldo que las albóndigas, pues no sólo tuvo que pagar una fianza en Miami para volar a México, sino que necesitó regresar a los pocos días ante un juez que le fijó otra fianza, misma que pagó. Además, le dictaron arresto domiciliario, le colocaron un grillete localizador y su panorama es verdaderamente sombrío.
Mucha gente que no lo conocíamos, ahora lo conocemos y su imagen es mala. La de un hombre agresivo, impulsivo, abusivo por pegarle a un señor de la tercera edad, quien muere a causa de ese golpe.
Moraleja, no se bajen del automóvil para pelear con alguien, pues en este caso uno de los que se bajaron está muerto y, el otro, con un problemón de aquéllos y acusado de homicidio.