Magda, la profesional
En la despedida de la productora de televisión hubo muchas muestras de cariño de amigos

Gustavo A Infante
Última Palabra
Pocas veces he visto a una mujer tan comprometida como Magda Rodríguez. ¿Dije pocas?, creo que nunca me tocó conocer a alguien para quien el no, simple y sencillamente no existía. Ella se levantaba pensando en contenidos de televisión y se dormía para seguir soñando en cómo conservar y aumentar audiencias. Fue amante de los números, del rating, de hacer cosas inimaginables, algunas muy locas, pero siempre con calidad.
La productora no dejaba de sonreír, nunca, a pesar de que en ocasiones las situaciones fueran complicadas y las críticas duras, muchas veces rayando en el abuso, sobre todo por parte de los medios digitales, los cuales hablaban mal de sus programas y de su físico, como si los demás no estuviéramos llenos de defectos y sin contar que ellos y ellas, además de los defectos, no tienen ni tendrán su creatividad ni la calidad profesional de Magda.
Murió víctima de un shock hipovolémico y sangrado del tubo digestivo que, según los que saben, pudo haber sido a causa una úlcera interna que empezó a sangrar. Magda se desmayó por la pérdida de sangre y finalmente murió. Según cuentan, a las 8:30 de la mañana la señora que le ayudaba con el servicio doméstico le llevó un jugo y Magda le dijo que la despertara a las 11:00 horas. Su hija le empezó a llamar y no le respondió el teléfono, motivo por el cual llamó a la señora del servicio y le pidió que levantara a su mamá, pero cuando entró a la habitación la halló desmayada. Entonces, tanto la hija como la hermana corrieron a la casa y al llegar Magda ya estaba muerta.
Por mi trabajo he estado en muchos velorios de famosos, algunos multitudinarios, como el de José José o el de Juan Gabriel; otros muy sentidos, como el de Ernesto Alonso, y algunos otros más discretos. Pero las muestras de cariño y respeto que el medio artístico y periodístico le dio a Magda Rodríguez fueron algo único e irrepetible. Vi muchas coronas de flores de cualquier cantidad de personalidades y eso habla sólo de una cosa, que más allá de que se tratara de la productora del programa matutino Hoy, hablamos de una señora que fue sembrando cordialidad, cariño y amor a su paso por la vida y a lo largo de su trabajo.