Itatí Cantoral, como nunca
• Llegó con la espada desenvainada y habló de todo y más.

Gustavo A Infante
Última Palabra
Y es en serio, cuando les digo que como nunca es porque nunca en 30 años que tengo de conocerla la había escuchado hablar así. ¿Dónde, cómo, cuándo y por qué? Bueno, pues es en mi programa de televisión El minuto que cambió mi destino, el sábado a las 21 horas por Imagen Televisión, en el canal 3.1 de TV abierta, y es que es mi invitada de honor. Llevaba, sin exagerarles, años invitándola y por el motivo que gusten no se había podido concretar la reunión, pero ahora que fue a grabar llegó con la espada desenvainada y habló de todo y más, de su infancia, del divorcio de sus padres, de sus noviazgos antes de casarse, por ejemplo con Alexis Ayala, de si se casó o no con un joven judío, de la primera vez que Emilio El Tigre Azcárraga la manda a llamar a su oficina, de su matrimonio con Lalo Santamarina, sus hijos, sus divorcios, de si realmente tiene problemas con el alcohol, es decir, no se calló nada. Es una charla imperdible con Itatí Cantoral.
Buenos padres
No soy quién para juzgar cómo son Rodrigo Vidal y Fernando Carrillo como padres, pero los testimonios y lo que vemos, o lo que parece ser, los deja muy mal parados. Por un lado, apareció un abogado que asegura que el buscaescándalos y pantalla de Rodrigo Vidal pagó 400 mil pesos para que la prueba de paternidad ADN, que un juzgado realizó, saliera negativa, incluso hay audios de Rodrigo afirmándolo. ¿Les digo algo?, me parece muy lamentable que alguien que sea o no sea padre de un joven pague dinero para saltarse su paternidad, por lo menos a éste que escribe le parece patético.
Por otro lado, Fernando Carrillo se queja frente a los medios de comunicación que no puede ver a su único hijo, Ángel Gabriel, pero la realidad es que no lo ve porque él no puede entrar a Estados Unidos, ya que le quitaron la visa por una acusación de acoso sexual, pero más allá de esto, Carrillo no ha pagado la manutención de su hijo hace casi 3 años. ¿De qué pretende que el niño coma y viva? Lo más curioso de todo es que Carrillo se pasa presumiendo que tiene un hotel en Tulum, Quintana Roo, y no puede o no quiere pagar la manutención de su único hijo.
Qué par de “buenos padres”.