¿Inseguridad?
Sé que las cosas no van ni siquiera cerca de como deberían de ir en México en materia de seguridad, pues les aseguro que todos, o hemos sido víctimas o lo vamos a ser, o conocemos a alguien quien ya fue, o somos los rateros nosotros mismos, o los malos en general, pero ...
Sé que las cosas no van ni siquiera cerca de como deberían de ir en México en materia de seguridad, pues les aseguro que todos, o hemos sido víctimas o lo vamos a ser, o conocemos a alguien quien ya fue, o somos los rateros nosotros mismos, o los malos en general, pero las cosas las tenemos que situar exactamente donde deben ir.
De seguro se preguntan de qué demonios hablo y tienen razón, porque aún ni digo nada. A lo que me refiero es a la ejecución de la cual fue víctima un muchacho venezolano, Fabio Melanitto. Las primeras informaciones iban en sentido de que había sido un asalto y, como se había opuesto, lo mataron, pero la realidad, al parecer, es otra completamente distinta, pues se trata de un presunto ajuste de cuentas, no sé bien si por apuestas de juego, por dinero mal habido o por una mujer, pero un individuo con casco en una motocicleta lo asesinó a unos cuantos metros es una realidad.
La noticia le dio la vuelta a varios países en donde las primeras informaciones corrían en el sentido de que la ola de violencia y delincuencia en México, se incrementaban, cuando la realidad es que, por algún asunto personal, lo mandaron matar, cosa que reprobamos públicamente, pero eso no pertenece a ninguna ola de violencia que azota a México. Es como lo que ocurre, desafortunadamente, en los estados del país que se están peleando las plazas por la venta de drogas y se matan entre ellos mismos; eso aparece como si las ciudades fueran campos de guerra en los cuales nadie puede salir porque le cuelgan la cabeza y, no es por justificar nada, pero eso tampoco es una ola de violencia, eso es una guerra entre delincuentes, ajena a la población civil. Claro que es violencia que asesinen a sangre fría a quien sea, pero eso no es una ola de violencia, sino una venganza personal.
