Grandiosas, Lucía, Alicia y las decisiones de Emiliano Aguilar

Gustavo A Infante

Gustavo A Infante

Última palabra

El pasado sábado por la noche tuve la oportunidad de asistir a la Arena Monterrey para presenciar uno de esos espectáculos que demuestran que el talento, el profesionalismo y la experiencia jamás pasan de moda. Me refiero a Grandiosas, la producción de Hugo Mejuto, quien una vez más demuestra por qué es uno de los productores más importantes y visionarios del entretenimiento en nuestro país.

Primero que nada, una felicitación para Hugo. No es sencillo mantener vigente un concepto durante tantos años, renovarlo constantemente y seguir llenando recintos importantes. Grandiosas ha encontrado una fórmula ganadora porque reúne sobre un mismo escenario a mujeres que han construido carreras sólidas, artistas que tienen una historia que contar y un público que las sigue respaldando.

En esta ocasión participaron Alicia Villarreal,

Lucía Méndez, Laura León, Filippa Giordano, Ana Cirré y

Ángela Carrasco. Seis personalidades completamente distintas, seis voces diferentes, seis trayectorias que se complementan para ofrecer un espectáculo entretenido, dinámico y muy divertido.

Lo que más me gustó fue que cada una tiene su momento para lucirse. No se trata de una competencia ni de ver quién canta más o quién recibe más aplausos. El espectáculo está diseñado para que el público disfrute las cualidades de cada artista. Hay nostalgia, risas, emoción, recuerdos y, por supuesto, mucha música.

El público regiomontano respondió bien. Monterrey es una plaza exigente y cuando un espectáculo funciona ahí es porque realmente conecta con la gente. La Arena Monterrey lucía llena de entusiasmo y el ambiente fue magnífico.

Uno de los momentos más agradables de la noche fue poder platicar con Alicia Villarreal, a quien vi feliz, tranquila y, sobre todo, muy enamorada. No es ningún secreto que atraviesa una etapa importante de su vida sentimental y debo decir que se le nota. Hay personas que cuando están enamoradas irradian una energía distinta y Alicia es una de ellas.

Conversamos un rato y me habló de su relación con Cruz Martínez Hernández. Incluso me comentó sobre una próxima conferencia que él ofrecerá y me extendió una invitación para asistir. Todavía estoy evaluando si voy o no, porque ustedes saben que mi agenda suele estar bastante complicada, pero agradezco mucho la invitación.

Lo más curioso ocurrió cuando salió a relucir un episodio que yo desconocía por completo. Resulta que en algún momento Cruz Martínez había escrito un comentario poco amable en una publicación de TikTok relacionada con un video que yo había subido sobre ellos. Para ser completamente sincero, yo ni siquiera estaba enterado.

La vida tiene estas vueltas tan peculiares. Uno puede pensar que existe una molestia enorme o un conflicto irreconciliable y resulta que ni siquiera sabía que aquello había ocurrido. Cruz terminó ofreciéndome una disculpa por un asunto del que yo no tenía conocimiento.

Lejos de cualquier polémica, me quedo con una imagen muy clara: Alicia Villarreal está viviendo una etapa de plenitud sentimental y eso siempre es una buena noticia. Después de tantas experiencias, de tantos altibajos que inevitablemente acompañan una carrera artística y una vida pública, verla sonreír y sentirse respaldada por una persona especial me parece algo positivo.

Les deseo sinceramente todo el éxito del mundo como pareja. El tiempo será el encargado de escribir el resto de la historia. 

PLATIQUÉ CON LUCÍA MÉNDEZ

¿Qué les puedo decir de Lucía? Es una mujer que simplemente se niega a dejar de sorprender. A sus 71 años continúa vigente, activa, trabajando y buscando nuevas oportunidades en una industria que cambia a velocidades impresionantes.

Debo reconocer algo que seguramente muchos de ustedes también han notado. Lucía luce espectacular. No me confesó exactamente qué se hizo ni qué tratamiento utiliza. Intenté averiguarlo, pero fue imposible arrancarle detalles. Lo que sí puedo decir es que se ve extraordinaria.

Su piel luce tersa, uniforme, prácticamente sin arrugas. Tiene ese aspecto saludable y luminoso que muchas personas buscan y pocas consiguen. Más allá de cualquier procedimiento estético, lo verdaderamente importante es que proyecta seguridad, confianza y ganas de seguir adelante.

Y precisamente hablando de seguir adelante, Lucía me contó que ahora está incursionando en un terreno completamente nuevo: las telenovelas verticales.

Para quienes aún no están familiarizados con el término, se trata de producciones diseñadas específicamente para dispositivos móviles, con capítulos cortos y formatos adaptados a las nuevas formas de consumo de contenido. Es una tendencia que está creciendo de manera impresionante a nivel internacional.

La primera producción en la que participa como productora lleva por nombre Paloma y representa una inversión económica importante. Estamos hablando de una apuesta seria, no de un experimento improvisado.

Lo que más admiro de Lucía es precisamente esa capacidad de adaptación. Mientras muchas figuras de generaciones anteriores se resisten a los cambios tecnológicos, ella decide aprender, evolucionar y explorar nuevos mercados.

Por eso sigue vigente.

La permanencia no es cuestión de suerte. Es resultado de trabajo, disciplina y capacidad para reinventarse. Lucía Méndez ha entendido perfectamente esa lección y por eso continúa siendo una figura relevante dentro del espectáculo.

Le deseo toda la suerte del mundo con este nuevo proyecto. Estoy convencido de que su experiencia y su conocimiento de la industria pueden aportar muchísimo a este formato que apenas comienza a consolidarse en México.

EMILIANO AGUILAR

En los últimos días trascendió que el hijo mayor de Pepe Aguilar tomó la decisión de prescindir de todo el equipo de trabajo que lo venía acompañando.

La noticia sorprendió porque, desde afuera, parecía que las cosas caminaban adecuadamente. Sin embargo, como suele ocurrir en esta industria, las decisiones importantes casi siempre tienen explicaciones que sólo conocen quienes participan directamente en ellas.

¿Por qué decidió hacerlo? La verdad es que no lo sé. Y sería irresponsable de mi parte especular. No me consta absolutamente nada de lo que pudo haber ocurrido. No conozco los acuerdos internos, las diferencias profesionales ni las circunstancias que llevaron a esa determinación.

Lo único que puedo decir es que Emiliano tiene todo el derecho del mundo de tomar las decisiones que considere convenientes para su carrera. A veces las personas aciertan y otras veces se equivocan. Así funciona la vida para todos. Nadie tiene una bola de cristal que le permita anticipar el futuro.

Todos hemos tomado decisiones que parecían extraordinarias y terminaron siendo errores. También hemos tomado decisiones que parecían equivocadas y terminaron transformándose en grandes aciertos.

La trayectoria profesional de cualquier persona se construye precisamente así: mediante prueba y error. Hasta que un día aquello que parecía una equivocación termina convirtiéndose en un éxito. Eso ocurre en la música, en la televisión, en los negocios y en prácticamente cualquier actividad humana.

Emiliano es un hombre adulto. Tiene derecho a elegir a sus colaboradores, a cambiar de estrategia, a modificar el rumbo de su carrera y a buscar las oportunidades que considere más adecuadas para alcanzar sus objetivos.

El tiempo será el encargado de decir si tomó la decisión correcta o no. Mientras tanto, me parece injusto condenarlo o aplaudirlo sin conocer los detalles de fondo. Lo único que corresponde es respetar su determinación y desearle suerte.

Porque al final del día todos estamos aprendiendo constantemente. Nadie tiene garantizado el éxito y nadie está exento de equivocarse. La vida es precisamente eso: un proceso permanente de aprendizaje.

Y quienes logran triunfar son aquellos que tienen la valentía de seguir intentando aun después de cometer errores. Por eso, desde este espacio, le deseo a Emiliano Aguilar el mayor de los éxitos en esta nueva etapa profesional. Que encuentre el equipo adecuado.Que tome las mejores decisiones posibles. Y que cada experiencia, buena o mala, lo acerque un poco más a las metas que se ha propuesto alcanzar.

Nos leemos el jueves y los espero hoy a las 11:15 a.m. en mi programa de YouTube, Gustavo Adolfo Infante TV.