Gabriel, Pepe y Óscar
Una terna enamorada por un deporte que promueve la superación del ser humano en cualquier nivel.

Gustavo A Infante
Última Palabra
Me refiero a Gabriel Soto, Pepe Gómez y Óscar Duarte. Uno es el actor que más protagónicos en telenovelas tiene en México; el segundo, un promotor independiente de box con sede en Cancún y, el tercero, un boxeador de Parral, Chihuahua que enfrentó a Ryan García en Houston, Texas, el sábado pasado.
De ellos tres quiero hablarles, porque dos mexicanos, que bien podrían estar haciendo otro tipo de negocios, deciden invertir su tiempo, experiencia y dinero en un deporte como el pugilismo y todo lo que implica: disciplina, fuerza, condición física, estrategia, crecimiento y salud mental, física y espiritual.
Tomando en cuenta lo que acabo de mencionar, me parece maravillosa la labor que lleva a cabo Gabriel Soto con su fundación No tires la toalla, que apoya a niños y jóvenes con futuro en este deporte.
Por otro lado, su apoderado Pepe Gómez, empresario y propietario de Cancún Boxing, es quien ha puesto todo al servicio de este joven de 28 años para llegar a niveles tan importantes como el internacional.
Con todo esto que les acabo de narrar, les cuento que estuve en el Toyota Center de Houston el pasado fin de semana y en el enfrentameinto estelar, Óscar Duarte peleó con Ryan García, un boxeador que pertenece al equipo de Óscar de la Hoya, el Golden Boy, y la realidad es que dio un gran espectáculo, pero en el noveno round perdió.
¿Se imaginan lo que fue eso? La locura, Duarte ganó en popularidad y conocimiento a nivel internacional, aunque perdió la pelea, estoy seguro de que continuará preparándose para tener otra oportunidad frente al mexicoamericano Ryan García. Pero lo que sí es un hecho es que la pasión de Gabriel, Pepe y Óscar por el boxeo está por encima de casi todas sus demás prioridades.