Frida Sofía, heredera de su abuela Silvia Pinal
Michelle Salas encaró directamente a Luis Enrique por la desaparición de las joyas de su abuela.Ayer se leyó el testamento de doña Silvia Pinal. Salieron todos los herederos con caras largas a excepción de Frida Sofía, porque ella no fue requerida. La señora ...

Gustavo A Infante
Última Palabra
- Michelle Salas encaró directamente a Luis Enrique por la desaparición de las joyas de su abuela.
Ayer se leyó el testamento de doña Silvia Pinal. Salieron todos los herederos con caras largas a excepción de Frida Sofía, porque ella no fue requerida. La señora Pinal dividió su fortuna en nueve partes iguales: sus tres hijos, cuatro nietas y dos bisnietos.
También se incluyó a Efigenia Ramos en el testamento. Efi, como la conocemos, fue la secretaria particular de doña Silvia durante 35 años. A ella le dejó 5% de la venta de unas obras de arte.
El momento más álgido durante la lectura fue cuando Michelle, la hija de Stephanie y Luis Miguel, le reclamó a gritos a su tío Luis Enrique por el robo de las joyas de su abuela. El único hijo de la señora Pinal no tuvo nada qué decir. Se quedó callado y no pudo mencionar ninguna palabra al respecto.
Otro de los peores momentos se vivió cuando Alejandra Guzmán y Sylvia Pasquel se negaron a pagar a Efigenia Ramos, luego de tres décadas y media de fieles servicios a doña Silvia.
La herencia consiste en un edificio, la casa del Pedregal, en San Ángel, un departamento en Acapulco, cajones de estacionamiento y un fideicomiso que se dividirá en nueve partes iguales en su momento.
Seguramente ustedes, amables lectores de Excélsior, se preguntarán ¿qué sucederá con el famoso cuadro de la señora Pinal pintado por Diego Rivera? La respuesta es que, por el momento, quedará resguardado en el Museo Jumex. Hay que recordar que la Fundación Jumex fue una de las grandes benefactoras de la Fundación Rafael Banquells, que presidió durante muchas décadas doña Silvia Pinal.
Desafortunadamente, esto apenas empieza y estoy seguro de que los problemas continuarán.