¿Y Rogelio Guerra?
Me da mucha pena informar que no sé exactamente cómo está Rogelio Guerra de salud. Desde hace años es doloroso ver que no puede caminar, hablar, sentarse, convivir, es más, ni siquiera asearse y los diagnósticos son muy complicados. Está amoladísimo y ahora ...

Gustavo A Infante
Última Palabra
Me da mucha pena informar que no sé exactamente cómo está Rogelio Guerra de salud. Desde hace años es doloroso ver que no puede caminar, hablar, sentarse, convivir, es más, ni siquiera asearse y los diagnósticos son muy complicados.
Está amoladísimo y ahora resulta que el doctor de un apellido impronunciable dice que él es el que lo ha mantenido en los últimos años, incluso saca en una revista los recibos de honorarios que dice haber pagado.
Investigando, al principio sí se encargó de los gastos de la enfermedad de Rogelio, porque lo hizo para el programa Hoy y que la productora Carla Estrada lo hizo como un intercambio. Pagaba los gastos y ella le daba publicidad. Meses después encontramos a Maribel, esposa de Rogelio, trabajando con este señor y un buen día aparece ella diciendo que necesitaba vender artículos del actor para pagar los gastos.
Eso aparentemente molestó al doctor, pues él tenía que aparecer como el héroe del cuento, aparecer inmaculado y como Maribel pidió ayuda pública, el otro se enchiló y como él salió en una revista (siempre urgido de promoción) mostrando los recibos que pagó. Perdón, pero qué mal están los dos, pues ninguno de ellos, al parecer, están pendientes de su salud, lo único que les importa es quedar bien públicamente. Espero que Roger esté bien, pues no es bonito verlo así.
NO AFLOJARÁ
Ayer estuvo en el foro de De primera mano Tita Marbez, viuda de Mario Moreno Ivanova y, como sabemos, desde antes de su muerte todo aquello fue un verdadero escándalo, pues se peleó con sus esposas, primos, papá, hijos y es que el señor siempre estaba bajo la influencia de alguna sustancia nociva. Murió y dejó no uno, sino tres testamentos y ella dice que en todos la nombra heredera universal. Al preguntarle si iba a compartir la herencia con los hijos, tajante dijo que no, pues se necesita trabajar y ninguno de los cuatro herederos lo hace. Ninguno ha mostrado interés por la empresa, sino únicamente en recibir la herencia. Esto, como se los he venido diciendo, apenas empieza y dará mucho de qué hablar.