Kate, desde su trinchera
Llegamos casi a la cima de una hermosa colina en la zona de California para encontrarnos con la actriz mexicana Kate del Castillo y ahí estaba enfundada en un unos jeans negros, blusa y chamarra del mismo color. Teníamos pactadas dos entrevistas con la protagonista de La ...

Gustavo A Infante
Última Palabra
Llegamos casi a la cima de una hermosa colina en la zona de California para encontrarnos con la actriz mexicana Kate del Castillo y ahí estaba enfundada en un unos jeans negros, blusa y chamarra del mismo color. Teníamos pactadas dos entrevistas con la protagonista de La Reina el Sur y de Ingobernable.
Entrando a su casa, encontramos una enorme imagen de la Virgen de Guadalupe, a la izquierda un pequeño hall y la sala, a la derecha el comedor y una escalera que da paso al segundo piso de la casa. De frente un gran jardín panorámico, desde el cual se domina un valle arbolado, una alberca volada y una zona para comer.
Baja las escaleras Kate y uno no puede dejar de imaginar que se trata de Tere Mendoza o de Emilia Urquiza, ambas mujeres han tenido que huir de las autoridades aunque por razones muy diferentes, una por ser una narcotraficante y la otra porque la acusan de asesinar al Presidente de la República, aunque a este par bien se les puede unir Kate del Castillo, quien no tiene una orden formal de aprehensión, tampoco la ha pasado muy bien, pues sí tiene algún conflicto con la justicia mexicana.
Lleva siete años viviendo en esa casa, incuso ahí fue donde escribió aquella famosa carta dirigida a El Chapo y que le ha causado tantos problemas con la justicia y tanto dinero en abogados. La describe como su guarida, su trinchera, donde más segura se siente y, aunque le faltan muchos años para terminar de pagarla, ahí está hecha su vida y no le veo deseos de regresar a México, pues allá ha hecho una vida y la considera como una vida plena.
Cuando le pregunté si sabiendo todas las consecuencias que les ha traído esa carta la hubiera escrito, me dice que seguramente no, pero que más de 20 veces la gente le ha dicho que la borre, que la baje de las redes sociales y dice que no, que es parte de su vida, del ayer de su existir y que no va a tapar el sol con un dedo.
Me contó que durante todo el camino en que iba por la sierra a reunirse con el narcotraficante iba pensando qué podría pasar, con qué se iba a encontrar y que finalmente fue positiva esa reunión, y que quizá el arroz negro de esa reunión fue Sean Penn, quien abusó del momento, incluso no fue ella quien lo invitó, sino uno de los productores que participaron con ella.
Me dio mucho gusto ver a una mujer que no sé si sea Ingobernable, pero que es de lucha, empeño y trabajo, no me queda ninguna duda.